¿Desobediencia civil?
Thalía Flores y Flores
Apenas puede ser la crónica de
un país al margen de la ley; sin embargo, lo ocurrido la noche del martes 22 de marzo de
2005 tendrá espacio en la historia nacional, pues se demostró que sí hay cómo frenar
el autoritarismo y el desgobierno.
Pero la del martes también fue una jornada que puso en evidencia los alcances de un
Gobierno que no está dispuesto a perder espacios de poder, incluidos aquellos logrados
rompiendo la Constitución.
En una maniobra digna de mejor causa, al verse perdido ante la voluntad de los diputados
de oposición de mantenerse en el Congreso, para impedir que la designación de fiscal
general de la nación pasara por el ministerio de la ley, Gutiérrez, en complicidad con
su socio, el PRE, se inventó un feriado de Semana Santa, que el titular del Congreso,
Omar Quintana, lo exhibió como su 'as' para clausurar la sesión y convocar a los
diputados para el martes 29.
Con semejante decisión, el coronel Gutiérrez demostró, una vez más, estar rodeado por
obsecuentes, carentes de talento y ausentes de estrategias, que no le asesoran para buscar
salidas, sino que le enredan para sacar ventajas personales. Pero el martes, no calcularon
lo que se vendría.
En una reacción que los dignifica, los alcaldes Nebot y Moncayo le salieron al paso:
"No acataremos el feriado, mañana trabajaremos", dijeron, en Teleamazonas,
uniéndoseles de inmediato otros alcaldes y prefectos, la Asociación de Bancos Privados,
las Cámaras de la producción, etc.
Ante la evidencia del fracaso, el coronel y sus socios no tuvieron más remedio que
retroceder.
¡Pero no fue todo!
El martes, el país también observó los alcances de un Gobierno que no solo apela a la
maniobra y a la trampa, sino al chantaje, para salirse con la suya.
Al más adinerado de sus socios, Álvaro Noboa Pontón -con quien partidos como el MPD y
una facción del Socialismo han convenido, sin avergonzarse por su evidente
'oligarquía'-, el Gobierno, mediante el SRI, convertido en brazo persecutor, empezó a
investigarlo, para obligarle a pagar los impuestos.
El mensaje habría sido: "O te quedas con nosotros o te cobramos los impuestos".
¡Qué desvergüenza!
Y es que apenas unos días atrás el mismo coronel y sus socios no dijeron nada cuando el
presidente del TSE, Wilson Sánchez, del Prian, aceptó los CDR de 'Alvarito', al 100%,
para que cancelara una multa electoral, a sabiendas de que sería una estafa al Estado,
pues el bananero compró esos Certificados al 50%, y eso valen en el mercado de valores.
Pero más hechos se han sucedido.
El fracaso del supuesto 'diálogo de concertación' al que había invitado Gutiérrez,
para ayer, muestra que la mayoría ya no lo cree. Las sospechas de que sus imágenes
fueran a ser usadas en Conexión Nacional, como supuestos apoyos, habrían también
influenciado para la inasistencia de varios sectores.
Para la mayoría de ecuatorianos, la situación está clara: si en el coronel existiese
buena fe por volver al estado de derecho, sus diputados entregarían sus votos para
destituir a la CSJ de facto, pero como esto no sucede, el ejemplo de los alcaldes se
extenderá y el país irá a una generalizada desobediencia civil.
Publicado el 24/03/2005

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