La inauguración de los
XIV Juegos Bolivarianos la noche del 7 de septiembre, constituye la culminación de un
viejo anhelo de los habitantes de la ciudad ecuatoriana de Ambato.
La realización de este sueño inició el 22 de abril de 1993, cuando el Congreso
Deportivo Boliviariano designó a la "tierra de las flores y las frutas" como
sede para la realización del encuentro deportivo subregional.
Tras una ardua tarea en busca de apoyo de parte de las autoridades de varios gobiernos, se
consiguió que el organismo rector de los deportes bolivarianos ratificara en 1997, a
Ambato como sede.
A partir de ese momento, autoridades y habitantes de la urbe iniciaron un gigantesco
esfuerzo para poner a punto toda la infraestructura deportiva y urbanística necesaria
para la realización de la justa bolivariana.
Para alegría de los ambateños, ese camino ha concluido y la ciudad abre sus brazos a
miles de atletas provenientes de los países nacidos de la espada del Libertador Simón
Bolívar.