INTERNACIONAL
El Crimen de un padre impacta a Colombia
Pelayo contactó a varias
personas involucradas en el tráfico de drogas y de menores para que maten a su hijo

El miércoles
pasado, durante el sepelio de Luis Santiago en la localidad de Chía (Bogotá), se
realizó un minuto de silencio en su honor. Miles de personas acompañaron a los
familiaresa
El taxista, de 50 años, dio la orden de desaparecer al menor. Junto a sus dos cómplices
se encuentra preso, el fiscal de la nación ha pedido se aplique la pena máxima
Luis Santiago, de 11 meses de edad, tenía signos de tortura y murió asfixiado. Oralando
Pelayo planeó la muerte de su hijo desde hace cuatro meses. Pagó por ello $238
Pelayo también planeaba matar a la madre del menor, y al hijo que espera (también de
él).
El caso abrió un debate sobre la aplicación de la cadena perpetua en Colombia
El miércoles pasado, durante el sepelio de Luis Santiago en la localidad de Chía
(Bogotá), se realizó un minuto de silencio en su honor. Miles de personas acompañaron a
los familiares
El asesinato del bebé Luis Santiago, de 11 meses, provocado por su padre, Orlando Pelayo,
causó conmoción en Colombia, y más aun en la localidad rural de Chía (departamento de
Cundinamarca), donde ocurrió este hecho.
En primera instancia, se manejaba la teoría que Pelayo, un taxista de 50 años, mandó a
secuestrar y matar a su hijo para evadir la pensión alimenticia; sin embargo, luego de
varias investigaciones se estableció que, el taxista quería deshacerse del niño para
ocultarlo a su 'novia'.
Cronología del secuestro
Luis Santiago desapareció la noche del pasado 24 de septiembre, cuando Orlando Ovalle,
cómplice del crimen, entró violentamente en la vivienda de Ivone Lozano, madre del
pequeño. Luego de golpearla fuertemente le arrebató al niño.
Ovalle le gritó a Lozano: donde está el dinero. Pelayo días antes había
hecho un préstamo, por lo que se pensó que el bebé fue secuestrado por dinero, y que
pronto sería devuelto, luego de pagar una recompensa.
El pasado 28 de septiembre, luego que la Policía notara una actitud sospechosa en el
padre del pequeño, y tras intervenir en su celular, Pelayo fue capturado, y declaró
estar involucrado en el plagio de su hijo.
Finalmente, la búsqueda terminó el pasado 30 de septiembre, cuando unos 150 hombres de
la Policía y de la Fiscalía buscaban al menor en una zona entre las localidades de Chía
y Tabio.
Los uniformados que contaban con un equipo especial y perros encontraron, en una funda
blanca, el cuerpo de un menor con características similares a las de Luis Santiago.
Sin embargo, la familia de Lozano todavía mantenía la esperanza de encontrar al niño
vivo, pues el sacerdote de la localidad, Alirio López, anunció que una mujer le hizo una
llamada en la que indicaba que ella tenía al bebé, porque su propio padre le había
entregado para que lo cuidara.
Para aclarar cualquier duda, la tía de Luis Santiago, Andrea Lozano, fue al lugar donde
las autoridades encontraron al pequeño y lo reconoció inmediatamente.
Posteriormente, Médicina Legal se hizo cargo del cuerpo. Tras hacer una prueba de ADN se
confirmó la identidad del niño, y la autopsia determinó las causas de su muerte. Pedro
Franco, director de Medicina Legal, informó, que el bebé no pasaba las 36 horas de
muerto. Luis Santiago tenía signos de tortura y murió asfixiado.
Los cómplices
Martha Garzón, una mujer con problemas de drogas, aceptó la propuesta de Pelayo: 500 000
pesos, ($238), a cambio de desaparecer al menor. Orlando Ovalle, compañero sentimental de
Garzón, también colaboró.
Los Testigos
Tres testigos fueron claves para descubrir los detalles de este suceso, con sus
testimonios se logró determinar, además, que Pelayo planeó la muerte de su hijo hace
cuatro meses.
El primer testigo, es una persona que registra antecendente de tráfico de
estupefacientes. Pelayo lo contactó, hace cuatro meses, y le ofreció 300 000 pesos
($136) por secuestrar a un menor, esta persona aseguró que algunos días después, el
taxista habría ofrecido un poco más de dinero, once días antes del secuestro de Luis
Santiago.
Otra persona, con antecedentes de tráfico de menores, también fue contactada por Pelayo.
En su declaración a la policía contó que el taxista le pidió que secuestre y
desaparezca al menor. Y una tercera persona contó una versión similar.
Las confesiones
Pelayo declaró, ante un juez, haber sido el autor intelectual del crimen: Conseguí
las personas y les pagué. La orden era que desaparecieran al niño, dijo el
taxista, quien luego de pedir perdón a la familia de Lozano y a Colombia, aclaró que no
mató al bebé.
La audiencia se realizó la tarde del miércoles pasado, la misma que tuvo que ser
suspendida, pues una multitud de gente protestaba en las afueras de edificio del Juzgado y
apedreaba las ventanas.
Pelayo se encuentra preso, al igual que Garzón y Ovalle, quienes aceptaron el cargo de
secuestro pero no de homicidio.
El fiscal de Colombia, Mario Iguarán, pidió para los tres implicados la pena máxima que
es de 60 años y sin la opción a rebaja de años por fianza o buen comportamiento. Sin
embargo, por la magnitud del hecho varios legisladores han propuesto un ley para poder
aplicar la cadena perpetua.
El Sepelio
Luis Santiago fue sepultado el pasado 1 de octubre. Miles de personas de la localidad
acompañaron a los familiare con rosas blancas y pañuelos. Además se realizó como
homenaje a la víctima el minuto de silencio, acto que fue repetido en al
menos unas 12 ciudades colombianas.
La madre del menor se recupera en el hospital de Chía, de una crisis nerviosa, se armó
de valor, y en silla de ruedas y con oxígeno asistió al funeral de su hijo. Pero tuvo
que ser asistida por el cuerpo médico, pues luego de ver al pequeño cayó al suelo.
Lozano fue visitada en el hospital por el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, quien le
ofreció su apoyo en estos momentos difíciles. El gobierno, a través de Bienestar
Familiar, le dará el apoyo psicológico necesario para que pueda salir adelante.
Lozano se encuentra embarazada de seis meses, el padre de este segundo bebé es Pelayo.)
Petición de presidente

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, visitó a Ivone lozano, la madre de Luis
Santiago, que se recupera de un shock nervioso
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, tras visitar a la madre del pequeño junto a su
esposa Lina Moreno, pidió a todos los colombianos convertirse en guardianes de los
niños.
Que allí donde haya un maltrato, un abuso, un riesgo para un niño, cada uno de
nosotros se interponga para proteger a ese niño y llamar de inmediato a las
autoridades, concluyó el jefe de Estado.
Los planes
Entre las confesiones de Pelayo se descubrió también, que dentro de sus planes estaba
que Ovalle maté a Lozano y al bebé que espera.
El taxista pensaba matar a Garzón y Ovalle, sus complices, para que no queden testigos,
ni indicios de sus actos criminales.
Se reabre caso
De acuerdo con el diario colombiano El País, el fiscal, Mario Iguarán, ordenó revisar
una investigación cerrada en 2001, cuando se encontró el cadáver de Jenny Moncada, que
fue compañera sentimental de Pelayo.
César Moncada, tío de la joven confesó que Pelayo tuvo un hijo con su sobrina, quien
trabajaba para él y algunos meses después ambos desaparecieron con el pequeño.
Moncada se habría involucrado con el taxista, luego que este se divorciará de su primera
esposa, Miriam Pulido, quien manifestó que durante 14 años fue víctima de maltratos
físicos y psicológicos por parte de Pelayo. Moncada fue encontrada muerta en una
carretera, con dos tiros en la cabeza, mientras que el único dato que se tienen del menor
es que fue entregado al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. (VET)
Más casos
Las EstadÍsticas asustan al gobierno colombiano
En una publicación del diario colombiano El Tiempo se destaca que en Colombia el caso de
Luis Santiago es uno de los tantos registrados a diario en el país.
Entre enero y agosto de 2008, unos 520 menores han sido asesinados, lo que representa, en
promedio, que dos familias cada día sufren la perdida de su hijo.
Según las estadísticas, en los primeros ocho meses de este año, unos 13 niños menores
de un año fueron asesinados, al igual que unos 123 menores de 14 años.
El informe destaca además que en la mayor parte de los casos los agresores conviven o
pasan tiempo con los menores, algunas ocasiones son los propios padres y con mayor
frecuencia los compañeros sentimentales de madres solteras o divorciadas.
El caso de Luis Santiago fue, sin duda, la gota que derramó el vaso para que el Gobierno
colombiano tome cartas en el asunto. Tras la muerte de Luis Santiago, de 11 meses, un
grupo de congresistas presentó el miércoles pasado un proyecto de ley que propone
establecer la cadena perpetua en Colombia para delitos contra la vida y la integridad de
los menores de 14 años.
"Precederá hasta la prisión perpetua para los delitos contra la vida y la
integridad personal, contra la libertad individual y otras garantías, contra la libertad,
integridad y formación sexual, contra la familia, cometidos contra personas menores de 14
años", reza el texto propuesto a consideración del Legislativo.
La iniciativa del grupo de legisladores se adelantó a otra que busca proponer un
referendo para que los colombianos decidan sobre la cadena perpetua para los violadores de
niños. Sobre este tema, la concejala Gilma Jiménez anunció que hasta la fecha se han
recolectado un millón de firmas para que este referendo pueda ser aplicado. Convocó
además a los colombianos para que el 25 de octubre se sumen al "firmatón" por
esta causa.
Mientras que el vicepresidente colombiano, Francisco Santos, consideró que se debe
aplicar la pena de muerte para crímenes tan atroces como el de Luis Santiago.
Por su parte, el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, declaró que "Colombia nunca
ha sido amiga de la cadena perpetua ni de la pena de muerte", y pidió para los
asesinos la pena máxima de cárcel que se puede imponer en el país y que llega a los 60
años. (AFP-VET-Internet).
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