| En Imbabura, Apuela sobrevive más de un siglo
La gente llegó a la
zona de Intag con la ilusión de encontrar una vida mejor y empezaron a
formarse los pueblos en el noroccidente de Imbabura.
Apuela es una de esas parroquias donde las primeras casas empezaron a levantarse hace un
siglo. El paludismo no detuvo a esos colonos bravos, provenientes de distintos puntos del
país. Tampoco el tigre ni el puma que diezmaban a los animales.
Aunque Apuela está como adormecida en el tiempo, ha cambiado en las
últimas décadas, y ahora la parroquia es visitada por muchos turistas que buscan
tranquilidad y descanso disfrutando del paisaje subtropical y de las milagrosas aguas
termales de Nangulbí.
19 de febrero de 2004
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Apuela
y sus evocaciones
El antiguo pueblo está dormido
22 de febrero de 2004 |