SARS,
EL TEMOR POR LO DESCONOCIDO
En ciudades como Hong Kong o Pekín, el horizonte
se ha teñido de máscaras blancas y sus ciudadanos parecen cada vez más acostumbrados a
este nuevo complemento de uso obligatorio. La vida cotidiana ha cambiado drásticamente en
los países asiáticos, donde inclusive las personas dejan de darse la mano por temor al
contagio. Los científicos se afanan en descubrir al causante de esta epidemia de
carácter global, mientras las listas de afectados se actualizan cada día. La han llamado
neumonía asiática, pero su sombra se alarga hasta los extremos más remotos del planeta.
Hasta ahora, el sudeste asiático es la zona más afectada por el virus, pero el resto del
planeta comenzó a sufrir también los efectos de esta globalización vírica y nadie
parece estar a salvo

La
neumonía es asiática, pero principalmente china
"Nadie sintió pánico cuando Sui-Chu Kwan murió de neumonía el mes pasado. La
mujer, de 78 años, de Toronto, tenía antecedentes de cardiopatía y diabetes tipo 2, y
acababa de hacer un arduo viaje a Hong Kong", cuenta la revista estadounidense
Newsweek. Pero su muerte -según los reportes de la prensa de todo el mundo en este
último mes, que pese a estar más preocupada por la guerra contra Iraq dio señales de
alarma sobre esta rara epidemia- fue solo el comienzo de los problemas para su familia y
su ciudad. Una semana después de la muerte de Kwan, su hijo de 43 años sufrió la misma
suerte, y otros ocho miembros de su familia contrajeron una forma más leve de la misma
extraña enfermedad: un trastorno similar a la gripe que progresa rápidamente a la
neumonía y no responde a ningún tratamiento conocido.
Se trata del que científicamente se ha denominado Síndrome Agudo Respiratorio Severo
(SARS).
Todo parece haber comenzado el 16 de noviembre del año pasado, cuando cayó enfermo un
empresario de Foshan, una ciudad de los alrededores de Cantón, en el sur de China. Era el
primer caso de la neumonía asiática. Los médicos de la región de Cantón tardaron dos
meses en darse cuenta de que aquella enfermedad era algo nuevo y desconocido. Uno de estos
médicos, el doctor Liu Jianlun, del hospital universitario de Zhongshan, viajó el 21 de
febrero a Hong Kong, a dos horas de autobús, para asistir a una boda. Para entonces la
epidemia había matado a 24 personas y contaba con 800 afectados en Cantón. Liu llegó
contagiado a Hong Kong y resultó ser un 'supertransmisor', una potente fuente emisora de
virus. En el hotel Metropol, en el que se hospedó, contagió, probablemente en el
ascensor, a varios extranjeros, entre ellos a Sui-Chu Kwan, la primera infectada en
Canadá.
De allí hasta acá la cifra de infectados bordea los 5 000 y la de muertos hace rato que
sobrepasó los 200. Por ello, la OMS ha llegado a calificar la enfermedad de 'amenaza
global'.
Pero fue solo hasta principios de marzo cuando el SARS se convirtió en un asunto global.
El 2 de abril la OMS divulgó su consejo de postergar cualquier viaje no imprescindible a
Hong Kong y Cantón. Esta advertencia ahora se ha extendido a Pekín y Toronto.
La recomendación viajera de la OMS no tiene precedentes en la historia de esa
organización, y en China y Canadá se ha considerado desmesurada. Entre los motivos de
alerta mundial destaca el carácter de nueva enfermedad, con la incertidumbre que implica.
Es una infección posiblemente causada por un virus que tal vez tuvo su reservorio
original en otras especies animales y que pudo franquear la barrera que, debido a las
características particulares de cada especie biológica, impide la propagación de una a
otra.
Incluso se dice que el virus lo tenían los simios, como ocurrió con el sida. Hay quienes
van más lejos, como el académico y diputado ruso Serguéi Kolésnikov, quien dijo que
puede ser un arma bacteriológica escapada de los laboratorios militares.
Fuentes vinculadas a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sospechan que fue la
cohabitación de animales de granja y habitantes en el sur de China lo que desencadenó la
epidemia. Sin embargo, "lo que sucedió en los últimos días en Hong Kong, en donde
se contagiaron todos los habitantes de un mismo conjunto residencial, lleva a pensar en
otros mecanismos de transmisión. Puede ser un agente de tipo ambiental: contaminación de
utensilios, agua o por el aire que se inhala por ductos", cuenta el diario madrileño
El Mundo, en un segmento especial en su página web, dedicado al tema.
El SARS, pese a que tiene una tasa de letalidad del 4%, lo que quiere decir que el 96% de
quienes la adquieren sobrevive a ella, puede matar a una persona en cuestión de días.
(PBM)
'Todavía no puedo caminar'
Nguyen Thi Men es la única enfermera de un centro de salud en Vietnam que padeció el
SARS y logró recuperarse. Trabaja en un hospital bastante pequeño, donde generalmente se
ocupa de los recién nacidos, aunque a veces ayuda a las otras enfermeras. La BBC de
Londres fue uno de los pocos medios occidentales que conversó con ella. Un extracto de su
testimonio:
"Cuando el paciente chino estadounidense Johnny Cheng llegó por primera vez al
hospital tosía demasiado; en una ocasión estuvo tosiendo durante 40 minutos y expulsando
enormes cantidades de flema. Tenía los típicos síntomas de una gripe y pensamos que
podría tener la llamada 'gripe del pollo'. Su salud se deterioró velozmente durante la
noche. Se trataba de la neumonía atípica, aunque nosotros no lo sabíamos.
Lo que pasó después es que nosotros comenzamos a sentirnos mal. Me dolía todo el
cuerpo, pero creí que era cansancio.
Al paciente chino estadounidense lo transfirieron a Hong Kong, donde murió al poco
tiempo. Nos dijeron que tal vez nos habíamos contagiado. Me entró el pánico, pues
pensé que mi familia podría haberse contagiado a través de mí. Pero todo el tiempo
tenía la esperanza de que me iba a recuperar rápido. Después mi situación empezó a
empeorar a una velocidad increíble. Respirar era difícil y tuve que permanecer conectada
a un respirador artificial durante 10 días. La mayor parte del tiempo estaba
inconsciente. Lo mejor de todo es que nadie en mi familia se contagió. Ahora, mis
pulmones aún no han vuelto a la normalidad y todavía siento algo en el pecho. La
mayoría de las noches solo logró dormir un par de horas. Mis músculos están tan
débiles que no puedo levantar ningún peso. Pero lo que más me molesta es mi pierna
derecha, no puedo caminar, no puedo siquiera moverla sin sentir un dolor insoportable en
mis articulaciones". (PBM)
La política 'obliga' a callar
Entre las iniciativas de la OMS para contrarrestar la enfermedad destaca el
establecimiento de los criterios para considerar, todavía de forma provisional, cuáles
son los casos que corresponden al SARS. Por una parte, las características clínicas; por
otra, la falta de demostración de un agente causal conocido; y, finalmente, el
antecedente epidemiológico de posible contacto directo o indirecto con las fuentes de
infección, cuenta El Mundo.
Durante un mes, desde que a mediados de enero las autoridades de Cantón se dieron cuenta
de lo que era el SARS hasta el 11 de febrero, China silenció toda información sobre la
epidemia por razones políticas. "Pekín quería un ambiente sosegado durante la
sesión de la X Asamblea Nacional Popular, que en febrero y marzo sancionó el relevo del
grupo dirigente y nombró a Hu Jintao como nuevo presidente", asegura El País de
Madrid. Lo cierto es que en opinión de muchos expertos este silenciamiento por parte de
las autoridades chinas podría haber jugado un papel fundamental en la propagación del
virus de la neumonía, pues, aunque aún es un misterio, el foco de la enfermedad estaría
en suelo chino.
Las drásticas medidas tomadas por China en esta semana para frenar el avance de la
epidemia de neumonía asiática podrían haber llegado demasiado tarde. Los expertos creen
que la reacción del régimen comunista, tras meses de secretismo, no podrá frenar ya el
avance de una enfermedad que se extiende imparable por un país de 1 300 millones de
habitantes. "El virus debe haberse extendido por todas partes y si no lo ha hecho lo
hará muy pronto", aseguró el especialista en salud china Andrew Thompson, del
Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, citado por la BBC de Londres. (PBM)
La ciencia busca métodos de diagnóstico


El SARS es producido
por un coronavirus, nunca visto en los humanos
Los expertos ya
confirmaron que la neumonía asiática es un coronavirus -un tipo de virus como el que
causa la gripe en los humanos- que nunca había sido observado. Según el virólogo
japonés Masato Tashiro, citado por la agencia EFE, "este virus ha estado durante
mucho tiempo en la naturaleza, pero desconocíamos su existencia".
Varios laboratorios del mundo continúan trabajando para desentrañar la información
genética del virus del SARS y compararla con los genomas obtenidos del virus en
diferentes países. David Heymann, director de los programas de Enfermedades Contagiosas
de la OMS, anunció que el próximo paso será utilizar este descubrimiento para
desarrollar "métodos de diagnóstico que nos ayuden a controlar con éxito la
enfermedad". (AFP-PBM)
Encontrar
una vacuna puede tomar años
Los científicos explican que el virus muta muy rápidamente
El director del Departamento de Virología del Centro de Control y Prevención de
Enfermedades (CDC) de EEUU, James Le Duc, anunció que pronto estará disponible un test
rápido de diagnóstico, aunque advirtió que "sería prematuro decir que estamos
cerca del final de este brote".
"El test preliminar que hemos discutido y que se utiliza en algunos laboratorios, lo
llevaremos a otros en cuestión de días o a lo sumo semanas, para que se pueda hacer el
diagnóstico", anticipó Le Duc.
Tras recordar que "es la primera experiencia que tenemos con este virus", y que
"nunca se había detectado anteriormente en humanos", advirtió que "nadie
sabe cómo evolucionará", ya que este tipo de coronavirus es mutante, lo que explica
que el hallazgo de una vacuna tomaría años.
La enfermedad se presenta en forma más grave en los lactantes, niños, ancianos; las
personas con deficiencia cardíaca, pulmonar o del sistema inmunitario (por ejemplo sida,
leucemias y otras). (AFP-PBM).
Amenaza de la
epidemia sustituye a la de la guerra


La neumonía le ha
costado $10 600 millones a la región, hasta ahora
En esta semana, el Banco
Mundial (BM) alertó que la neumonía asiática rebajará el crecimiento de Asia-Pacífico
en 2003 a un 5%. La epidemia "ha sustituido a la guerra contra Iraq como la mayor
amenaza para la región", insistió el BM en su informe semestral, aparecido en su
página web.
Los países más afectados serán China y Hong Kong. Este año, según el organismo
internacional, sus economías crecerán un 7,2% y un 2%, respectivamente, cuando en 2002
tuvieron un crecimiento del 8% y el 2,3%. Los sectores más dañados a corto plazo serán
el de servicios, especialmente el turismo, transportes y comercio al por menor. El efecto
del SARS será aún más grave en la industria de las aerolíneas, dice el informe.
(AFP-PBM).
Ecuador estaría listo para afrontar el tratamiento básico
Hay dos hospitales
destinados para contrarrestar
posibles casos de la epidemia
Los dos casos
reportados como sospechosos en Quito y Guayaquil, y que fueron descartados, sirvieron para
que epidemiólogos establezcan un sistema de vigilancia del SARS.
El Hospital Pablo Arturo Suárez servirá para aislar a los pacientes, y en el Eugenio
Espejo se ubicará a los casos, dicen las autoridades.
El Ecuador está listo para afrontar la epidemia con un tratamiento básico, pero hay
dudas sobre que tan preparados estamos. (PBM-ASM).
|