Escándalos políticos

Arroz con gorgojo, flores y miel, camiones de
basura, Los Perales... Los casos se pierden en la
memoria de los ecuatorianos
Por Ana Angulo Benavides
Jefa Sección Política
La negativa de una jueza mexicana para conceder la extradición del ex ministro de
Gobierno, César Verduga (acusado de supuesto manejo irregular de seis millones de
dólares de los gastos reservados), solicitada por la justicia ecuatoriana, constituye la
más fresca de las muestras de impunidad, que rodean a los escándalos políticos,
sucedidos en el Ecuador, en el transcurso de los últimos 17 años.
Este fallo se agrega al caso de Enrique Villón, director administrativo de la Presidencia
de la República durante el bucaramato, cuyo regreso fue negado por el Gobierno peruano; y
con ello, nunca se supo si fugó con tres millones de dólares o con tres mil dólares que
los habría empuñado del dinero que supuestamente llegó en costales al palacio de
Gobierno, en el apuro de los días frenéticos cuando caía Bucaram.
Asimismo, la tradición humanitaria de Costa Rica y
Panamá, que otorgaron asilos políticos al ex vicepresidente Alberto Dahik (acusado de
presunto mal uso de 20 mil millones de sucres) y al efímero mandatario Abdalá Bucaram,
que tiene varios casos pendientes con la Justicia, privó a los ecuatorianos la
posibilidad de que ellos retornaran al país para responder por casos de corrupción.
Pero en el manto de la impunidad, las prescripciones judiciales o los fallos absolutorios
se cobijan muchas sospechas y más de una evidencia de escándalos de "cuello
blanco", tantos que, incluso, se han perdido en la memoria de los ciudadanos.
En la época de Osvaldo Hurtado, una importación de juguetes para la Policía, bautizada
con el nombre de "muñecas de trapo", significó el despegue político del
diputado León Febres Cordero y la destitución del ministro de Gobierno, Carlos Feraud
Blum.
En cambio, las supuestas irregularidades en la sucretización de la deuda externa privada
quedaron en denuncias, mientras prescribió la causa seguida por la importación de arroz
con gorgojo, y hubo fallo absolutorio en la venta de terrenos de la Isla Santay.
El régimen de León Febres Cordero no estuvo exento de escándalos: fugaron los supuestos
implicados en el remate de carros de lujo de la CTG; lo mismo hizo Joffre Torbay en el
caso de los recolectores de basura, y volvió cuando prescribió la causa; en la compra
del avión Fokker para TAME solo hubo glosas de la Contraloría. Quedaron en denuncias el
presunto sobreprecio para la vía Perimetral, el robo de orejeras de oro y pinturas de
Carondelet; hubo entonces, un discutido sobreseimiento en el caso de los 150 mil dólares
supuestamente entregados al israelí Ran Gazit para organizar la lucha contra la guerrilla
de AVC.
En el Gobierno de Rodrigo Borja solo una funcionaria de menor rango fue a prisión por el
robo de la leche del desayuno escolar y "rodó" la cabeza del ministro de
Educación Alfredo Vera, por la compra de planchas de acero para construcciones escolares,
pero el juicio penal se paralizó, en tanto, fugó el presunto responsable de malas
inversiones en el hospital del IESS de Guayaquil.
De la mano del Gobierno de Sixto Durán Ballén llegó el caso
"Flores y Miel", protagonizado por una nieta del mandatario; la construcción
del aeropuerto Los Perales (Bahía), declarado de seguridad nacional; el uso de fondos
públicos para una campaña electoral, supuestamente financiada por una compañía
fantasma (CICE), el caso Hiperoil, el inicio de la red Peñaranda...
Con la llegada del bucaramato, Peñaranda hizo su "agosto" con un buen grupo de
diputados que, finalmente, fueron destituidos: algunos fugaron, cuatro fueron a prisión,
otros fueron absueltos por la Contraloría. En el Ejecutivo también ocurrieron cosas
"raras" como el sobreprecio pagado en el contrato de la mochila escolar, por lo
cual Abdalá Bucaram fue sindicado, mientras ha sido sobreseído en la supuesta
defraudación aduanera.
Al interinato no le fue mejor. Hasta hoy no se han justificado 88 mil millones de sucres
de las erogaciones globales, el caso de la ropa usada aún no está esclarecido, el primer
ministro de Gobierno fugó" a México y el ex presidente, Fabián Alarcón, se halla
en prisión por el caso "pipones".
Definitivamente, una página no es suficiente para repasar las "perlas" de los
últimos 17 años.
MAS ALLA DE LAS FORNTERAS
Mientras el Ecuador era sacudido por
escándalos políticos y delitos de "cuello blanco", en el resto del mundo
sucedían hechos similares que merecen ser repasados en esta página.
Con la caída del comunismo, el dictador
rumano Nicolás Ceausescu fue fusilado en una plaza de Bucarest, durante una revuelta del
pueblo, cansado de la corrupción y la miseria.
En América Latina, los presidentes de
Venezuela, Carlos Andrés Pérez, y del Brasil, Fernando Collor de Mello, fueron
destituidos por estar involucrados en actos de corrupción.
El ex presidente del Perú, Alan García,
tuvo que salir de su país y refugiarse en Colombia, mientras el dictador de Haití Jean
Claude Duvalier pidió asilo en Francia.
La dictadura militar argentina develó su
corrupción con más 20 mil desaparecidos a su haber, y su colega chileno, Augusto
Pinochet, justificó las fosas comunes con el argumento de que era más económico apilar
varios cadáveres en un solo hoyo.
En tanto, la democracia colombiana estuvo
en entredicho con el escándalo del supuesto financiamiento de la campaña del presidente
Ernesto Samper, que le costó la cárcel al joven ministro de Defensa, Fernando Botero.
En la democrática argentina fue
asesinado el fotoperiodista José Luis Cabezas, tal como ha sucedido en México, Colombia
y varios países centroamericanos en los últimos años.
Estados Unidos tuvo los casos Irangate,
Whitewater y Mónica Lewinsky, que casi cobró la cabeza de Clinton.
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