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Propuestas de los líderes iberoamericanos frente a la crisis San
Salvador.- Los jefes de Estado y de Gobierno de los países de Iberoamérica
aprovecharon su XVIII cumbre anual en El Salvador para exponer sus recetas
frente a la crisis financiera: El "gran pacto" debería contemplar propuestas de reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras para buscar fuentes innovadoras para la financiación del desarrollo.
La voz de los países más pobres debe ser oída porque "son víctimas y no culpables" de una crisis ante la que los países ricos no han sabido reaccionar.
La crisis debe ser una oportunidad para acometer la reforma de esos organismos dando más presencia y poder a los emergentes y no una excusa para postergarla.
"Es necesario reducir nuestro excesivo gasto militar", porque "es un delirio que gastemos $40 mil millones en armas y en soldados, cuando nuestros jóvenes no llegan a pisar un aula".
Ello supone que exista un Banco del sur para el desarrollo multinacional, financiado por los mismos países latinoamericanos.
Los "empobrecidos" países centroamericanos "tenemos una salida", que es "fortalecer la unidad y la integración", que podría luego ampliarse con los países del sur de América.
El mecanismo de supervisión debe ser estricto con los países desarrollados no solo con los pobres.
En la actual coyuntura, es necesario un esfuerzo en América Latina en la protección del sector social por ser el más vulnerable.
Darle mucha fuerza a los recursos para la agricultura para impedir una catástrofe social irreversible.
La meta debe ser impedir que aumente la pobreza extrema, un riesgo muy probable que "en un año puede generar millones de pobres" en América Latina.
Es necesario dejar de pensar en ganancias, y sí en alimentos para el ser humano, producir para la vida. (EFE) |