(Poesía)

NEFASTO
A nefasto huele la existencia,
que la oculta y enluta a la esperanza,
entierra un milenio de añoranzas,
en mis entrañas preñadas de nostalgia.
Luces contrapuestas zigzaguean
alborozadas instigando al desconcierto,
que la vida es ilusión me rimbombean
y la realidad es fiebre de quimera.
Solo somos proyectos inconclusos
pretenciosos ignorantes de su esencia,
involucrados en un plan casi ajedréico,
con tantas probabilidades,
como tantas voluntades,
somos fichas dotadas de albedrío,
concebidos como premio a la ignominia.
La negación es el inicio,
de la más loca aventura,
de morir para dar vida
y despojarse de materia
renacer a lo intangible
y llegar a ser morada
de lo astral, del cosmos,
del pensamiento y de la nada.

Quito, 16 de julio de
2004
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