Antología
del escándalo

La desconfianza mutua y las batallas campales
Cuando el ambiente se contamina, la violencia revienta con el menor pretexto. En un
sistema plagado de irregularidades donde todos desconfían de todos, las rencillas se
trasladan a la cancha, como ocurrió en varios estadios este año. El Capwell, el
Bellavista de Ambato, el de Ponciano, el Atahualpa, los principales escenarios del país
fueron testigos de la gresca, entre jugadores, dirigentes e hinchas. En la foto, una pelea
entre jugadores del Deportivo Quito y miembros del cuerpo médico de Liga, durante un
crucial partido por alcanzar los primeros lugares antes de la liguilla prelibertadores. La
Cruz Roja también tuvo arduo trabajo fuera de los estadios. (GA)
TLa adulteración de edades, los muertos
que juegan fútbol, los intentos de sobornos, la impunidad para varios dirigentes,
jugadores y equipos son solo algunos ejemplos. El fútbol ecuatoriano, durante 1999, ha
mostrado varias de sus peores caras, gracias a las cuales ha quedado en evidencia que este
deporte se desarrolla en el país en un ambiente violento, con incertidumbre en las fases
decisivas y con pocas posibilidades de sanción sobre ciertos hechos.
Las irregularidades, que sucedían desde hace mucho tiempo, han sido tan evidentes que el
organismo que rige esta disciplina a nivel mundial, la FIFA, investigará en el país.
Pero, ¿cómo se desarrolló este año el fútbol nacional?
El sudamericano para menores de 17 años que se realizó en Uruguay, en enero, auguraba un
buen año. Un esmeraldeño flaco y hábil, llamado Alberto Cuero fue la figura del equipo
ecuatoriano. Este delantero, quien con cinco anotaciones fue uno de los goleadores del
torneo, fue la primera pieza de un rompecabezas de irregularidades.
Después del torneo, Cuero fichó por Emelec. Meses más tarde, en junio, luego de que
Cuero se había bautizado con goles en el equipo azul, vino el escándalo: no se llamaba
Alberto sino Moisés, y no tenía 17 años sino 20, la Ecuafútbol lo sancionó de por
vida y los dirigentes de Emelec lanzaron su grito al cielo.
Mientras tanto, atrás quedó el último lugar de la selección de mayores en la Copa
América de Paraguay y el informe del técnico Sevilla que echaba la culpa a los
jugadores. Al mismo tiempo, la primera etapa del torneo local terminaba con incidentes y
se ponían en juego los cupos para la liguilla prelibertadores.
El 15 de agosto, la última fecha de la etapa inicial del campeonato, LDU y Emelec
disputaban el segundo lugar y los puntos de bonificación para la futura liguilla. A las
12:00, con horario unificado, debían empezar los partidos Liga-Deportivo Quito, en la
capital, y Audaz Octubrino-Emelec, en Machala. Dice el reglamento del fútbol profesional
que si un equipo tarda más de 10 minutos en salir a la cancha cuando se juegue una
jornada definitiva, perderá la categoría. Emelec tardó 15 minutos, jugó sabiendo el
resultado de LDU, y ganó. La sanción nunca vino porque el arbitro del encuentro señaló
posteriormente en su informe que Emelec tardó solo nueve minutos.
Durante esos días, el Tribunal Constitucional había intervenido a favor de Cuero, cuya
sanción fue rebajada a un año, gracias al esfuerzo de los dirigentes de Emelec.
Comenzaba el debate sobre la autonomía del fútbol y las leyes del país.
En octubre, llegó la Liguilla final y los problemas aumentaron. Nuevamente Emelec fue
protagonista el 24 de agosto, cuando LDU lo venció 1 por 0 en Guayaquil. Los hinchas,
furiosos contra el árbitro lanzaron cerca de 200 botellas a la cancha, incentivados por
los dirigentes de Emelec y su director técnico, el brasileño Paulo Massa. Un jugador de
Liga resultó herido y afuera del estadio se produjo una balacera. El árbitro se salvó
de milagro de ser linchado. Una semana después ocurrió algo similar en el Estadio
Bellavista de Ambato. Los castigos de Ecuafútbol tampoco llegaron.
Los enfrentamientos entre hinchas continuaron. Los clásicos Barcelona-Emelec y
LDU-Deportivo Quito fueron violentos en las gradas con heridos y contusos fuera de los
estadios. Incluso en el partido de los equipos porteño se produjo otra balacera entre
hinchas, pero en el centro de Guayaquil.
El último caso es el de José Tenorio de Liga de Quito, acusado de tener dos cédulas de
identidad, una que lo acredita como nacido en 1978 y otra en 1981.
Mañana se termina el Campeonato Nacional de Fútbol, que se definirá en favor de Liga o
Nacional, pero queda el olor de todos esos trapos sucios que se ventilaron el último
año, y que para algunos analistas solo refleja la propia existencia del país. (GVE)
La inocencia perdida

Moisés Cuero fue el primer eslabón de una cadena de irregularidades en el fútbol. A
partir de su caso, se intensificaron las investigaciones
23 de febrero: termina la participación
de la selección Sub 17 en Uruguay, Moisés Cuero es el goleador del equipo nacional y
recibe elogios de la prensa nacional.
29 de junio: Ecuafútbol hace públicas
las noticias de que Cuero jugó con un nombre falso y se cambio de edad, se anuncia una
sanción.
6 de julio: La FEF suspende a Cuero de
por vida.
7 de julio: Termina la participación de
Ecuador en la Copa América. La selección perdió todos sus partidos y ocupó el
penúltimo lugar del torneo.
12 de Agosto: El Tribunal Constitucional
falla en favor de Cuero. La suspensión del jugador se reduce a un año.
15 de Agosto: se realiza la última
jornada de la primera fase del torneo local con horario unificado. Emelec incumple la
norma, el árbitro emite un informe errado y la Ecuafútbol no sanciona la falta.
24 de octubre: El Estadio Capwel es
inundado de botellas, tras el partido que Emelec perdió con LDU.
31 de octubre: Incidentes en el estadio
Bellavista de Ambato. Balacera en el parque Guayaquil de esa ciudad entre hinchas de
Barcelona y Emelec.
28 de noviembre: El jugador del Deportivo
Cuenca Jonathan Arroyo , denuncia que su colega del Delfín, José Gavica, intentó
sobornarlo.
30 de noviembre: La FIFA sanciona a
Barcelona por incumplir un contrato con una empresa italiana.
7 de diciembre: Ahora la FIFA anuncia que
investigará al fútbol ecuatoriano por dos casos de adulteración de edades en
selecciones juveniles. Arroyo y Gavica se retractan. Múltiples denuncias de
irregularidades en equipos juveniles
9 de diciembre: La Comisión de
Disciplina de la FEF revela que el jugador José Tenorio de Liga de Quito, posee dos
cédulas, con distintas fechas de nacimiento. El jugador lo niega pero el caso está en
investigación.
14 de diciembre: José Gavica es
sancionado de por vida. Inmediatamente, el jugador anuncia que apelará la sanción y que,
de ser necesario, acudirá al Tribunal Constitucional.
18 de diciembre: La afición se prepara
para la fiesta de la final de un campeonato plagado de polémicas. Mañana, Liga o
Nacional se ceñirán la corona de un deporte que hace rato perdió la inocencia.
(GVE-GA).
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INVESTIGACION
Fútbol, el timo y la
gran jugada
En Esmeraldas un futbolista profesional no gana más de
700 000 sucres mensuales, por eso todos quieren ser tomados en cuenta en los equipos más
poderosos del país o en la Selección Nacional.
Las penurias de Fabricio Arcos
Luego de la suspensión, al joven jugador no le queda otra opción que
permanecer en Esmeraldas, procurándose su sobrevivencia.
'Los
chicos no son mercancía'
La Fundación Amiga mantiene un equipo con su respectivo cuerpo técnico. Son 80 jugadores
infantiles que aprenden del fútbol y de la vida.
Antología del
escándalo
Incumplimiento de horarios, intentos de sobornos, polémicas constitucionales, etc.,
configuran el panorama del escándalo. |