De
estudiantes a clientes
Cinco universidades fueron creadas en el
último período legislativo, y 27 más estarían funcionando sin los requisitos que exige
la Ley, al parecer, porque es un gran negocio

En el país existe una gran demanda para crear universidades privadas. Ocho
proyectos esperan en el Conuep. La Universidad Autonoma es resultado de la fusión de dos
institutos tecnológicos
Eduardo Santamaría no acabó de
sorprenderse cuando en abril de 1999 leyó en el vespertino Ultimas Noticias y en la
revista La Familia, de diario El Comercio, sendos anuncios publicitarios de la Universidad
Tecnológica Israel, en los que anunciaba la apertura de inscripciones 'Marzo 99', para
las escuelas de Sistemas Informáticos, Sistemas Digitales y Comunicación Visual. Los
avisos ofrecían titulos de tecnólogos e ingenieros: un título de ingeniero en Gerencia
de Sistemas se podía obtener en cinco años yuno de ingeniero en Ejecución Gráfica, en
cuatro.
El 22 de ese mismo mes, Santamaría envió a Medardo Mora, presidente del Consejo Nacional
de Universidades y Escuelas Politécnicas (Conuep), una carta en la que denunciaba que
hace tres años, en julio de 1996, acudió a ese centro de estudios, al enterarse de su
existencia en una publicación similar.
Según Santamaría, luego de matricularse, cuando ya estaba asistiendo a clases, pidió a
las autoridades del centro de estudios que le indicaran en qué Registro Oficial estaba
publicada la ley de creación de la Universidad, pero nunca recibió una respuesta. Y su
sorpresa fue mayor cuando acudió al Conuep, en noviembre de 1996, y se enteró de que no
existía, entre sus archivos, ninguna Universidad Tecnológica Israel. "Muchos
estudiantes nos retiramos -dijo-, no obstante, tampoco quisieron devolvernos nuestro
dinero".
La denuncia de Eduardo Santamaría, que no fue ni desmentida ni ratificada por el rector
de la Universidad Tecnológica Israel, Vinicio Moreno, fue enviada por Medardo Mora a la
Comisión de Educación y Cultura del Congreso, que tramitaba el proyecto de creación de
la Universidad, luego de que la Comisión Académica del Conuep presentara un informe
favorable al pleno de ese organismo y fuera aprobado por mayoría, en diciembre de 1998.
Sin embargo, meses más tarde, el proyecto de creación de la nueva universidad fue
aprobado en primero y segundo debate, y luego publicada la Ley en el Registro Oficial.
Las lucrativas carreras
Una situación similar enfrentaron la mayoría de nuevas universidades creadas por la
Comisión de Educación, que aceptaron estudiantes aún sin tener un fallo positivo del
Conuep ni ser aprobadas por el Congreso, como la Universidad Cristiana Latinoamericana
(UCL) y la Autónoma de Quito.
El número de centros universitarios -que operan sin que sean aprobadas por el Congreso,
ni el Conuep conozca de su existencia- que ofrecen lucrativas y novedosas carreras en el
país (en la Universidad Cooperativa de Colombia se puede estudiar Ciencias del Mar y en
la UCL Biomédica), no está cuantificado; aunque el director de la Comisión de
Educación y Cultura, Juan Cordero, dijo que son 27, en el Conuep aseguraron que perdieron
la pista del número, porque las universidades aparecen y desaparecen, además de que las
que funcionan sin lo requisitos de la Ley de Universidades cambian constantemente de sede,
según pudo comprobar BLANCO y NEGRO.
Cuatro proyectos de nuevas universidades, aparte de la Tecnológica Israel, fueron
publicados en el Registro Oficial. Con estas, suman 46 las que funcionan en el país,
entre públicas, particulares y privadas. Varios proyectos más están esperando un fallo
favorable en el Conuep y en la Comisión de Educación.
Uno de los motivos para la demanda de nuevos centros de estudios superiores se debería,
según Iván Moreno, a que en ciertos niveles la educación se transformó en un mercado
rentable. "Ahora no se habla de estudiantes -dijo- sino de clientes, el objetivo de
algunas universidades es invertir dinero para recuperar dinero en efectivo". (JT)

La Universidad Cristiana fue una vieja aspiración de la comunidad evangélica ecuatoriana
¿Algunos
proyectos mercantilizados?
El Conuep no sabe cuántas universidades ofrecen títulos profesionales, sin tener la
aprobación de ese organismo, por varias razones: la principal, porque muchas de las que
funcionaban sin cumplir los requisitos que exige la Ley de Universidades y Escuelas
Politécnicas, lograron ser aprobadas por el Congreso sin tener un informe positivo de ese
organismo -en los períodos anteriores-, como el caso de la Universidad Técnica
Particular de Ciencias Ambientales José Peralta, la Escuela Superior Politécnica
Ecológica Profesor Servio Tulio Montero Ludeña y la Universidad Cooperativa de Colombia.
El número de universidades que ofrecen títulos es incierto, según el Conuep, también
porque existirían programas que funcionan incorporados a Institutos Tecnológicos que
tienen como referencia la Ley de Educación y Cultura, y que fueron incorporados en la
nueva Constitución, por los asambleístas, como parte del sistema de educación superior.
Además, surge otra dificultad: existe instituciones internacionales que ofertan títulos
académicos, sin que estén respaldados por un sustento legal para funcionar en el país.
Para que sean aceptados dichos títulos, deberían hacer convenios con el Conuep, según
Iván Moreno.
Por ejemplo, de acuerdo a la revista Vistazo (edición 771) en el país dos prestigiosas
instituciones latinoamericanas: el Incae y el Instituto Tecnológico de Monterrey tienen
sus oficinas en Quito y Guayaquil y ofrecen maestrías en administración de empresas que
se pueden seguir desde el Ecuador; y el Instituto de Desarrollo Empresarial ofrece
también maestrías vinculadas con la Universidad de la Sabana de Bogotá. Además, en el
país tiene oficinas la Universidad Federico Santa María de Chile.
Para Iván Carvajal, ex secretario general del Conuep, ese no es ningún problema, es algo
que ocurre en todos los países del mundo, solo que haría falta normar la actividad de
las universidades extranjeras. (JT)
Ocho proyectos
"Según la Ley de Universidades y
Escuelas Politécnicas -dijo Iván Moreno-, el Congreso creará nuevas universidades con
informe del Conuep, pero no se determina si el informe es favorable o desfavorable".
De ahí que lo único que estaría haciendo en la actualidad en el Conuep es receptar los
proyectos y adelantar sus estudios para cuando se emita la Ley de Educación Superior y
para que los encargados de emitir los informes tengan adelantados todos los elementos de
juicio.
En la actualidad, ocho proyectos -algunos
mercantilizados, según Iván Moreno del Conuep- para crear nuevos centros de estudios
superiores están represados en ese organismo, debido a que la creación de universidades
atraviesa por un gran problema legal: el Congreso no aprueba en segundo y definitivo
debate la Ley de Educación Superior.
Esta Ley proporcionaría las herramientas
necesarias al Conuep para que en el país funcionen universidades apegadas a las
exigencias académicas, pero, sobre todo, para evitar que sigan operando universidades que
se abrieron como negocios.
Según Iván Moreno, lo más destacado de
la nueva Constitución es el hecho de que crea el Sistema autónomo de acreditación y
evaluación, y determina que las entidades amparadas en la educación superior tienen la
obligación de rendir cuentas a la sociedad. "No solo tienen que ser evaluadas
académicamente -sostuvo-, sino que están obligadas a la rendición social de
cuentas". (JT).
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INVESTIGACION
Las herederas de los institutos tecnológicos
La mayoría de proyectos de Ley para crear nuevas universidades son parte de las
iniciativas de los legisladores, según la Comisión de Educación.
Una
escuela para aprender cómo hacer el calzado
La Universidad Cristiana Latinoamericana es una vieja aspiración de la comunidad
evangélica del Ecuador, según su rector.
Licenciada
con clases dominicales
Varias universidades no sonaprobadas por el Conuep y reposan en las oficinas de la
Comisión de Educación. |