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LAS LICITACIONES SON COSA
DEL PASADO. LA MARINA PREFIERE LA MODALIDAD DE SERVICIOS ESPECÍFICOS PARA ENTREGAR LOS
CAMPOS

Petroecuador entrega las
joyas de la corona al mejor postor
Con constantes emergencias y bajo las figuras de servicios específicos y alianzas
estratégicas se otorgaron contratos con dedicatoria

Petroecuador piensa entregar el proyecto de
rehabiltación de la Refinería de Esmeraldas a la empresa japonesa Chiyoda, la misma que
construyó el complejo en la década de los setenta. Chiyoda debe presentar un estudio
técnico
En los ocho meses que la Marina está al mando de Petroecuador ha dirigido la
estatal con cuatro renovaciones de la declaratoria de emergencia. Sistema que ha
facilitado la contratación directa de nueve grandes proyectos.
Dos días antes (19 de mayo) a la salida del contralmirante Fernando Zurita de la
Presidencia ejecutiva de Petroecuador, el Directorio de la estatal resolvió acelerar los
procesos contractuales para adjudicar los campos maduros y marginales a empresas públicas
y privadas. Con el ingreso del contralmirante Luis Jaramillo, las cosas no cambiaron y se
mantuvo el mismo patrón.
En este sentido, el Directorio dispuso la entrega directa del campo Sacha a PDVSA. Durante
los últimos días se ha discutido sobre la intención de que Petroecuador cree con la
estatal venezolana una empresa de economía mixta para operar en el área. PDVSA, además
alquila al Ecuador dos torres de extracción de crudo y participa en la construcción de
la Refinería del Pacífico.
De la misma manera, se adjudicó el campo Pungarayacu a la empresa canadiense Ivanhoe, la
cual fue cuestionada por no tener una tecnología comprobada para alivianar el crudo
pesado. Su tecnología experimental ha sido superada por empresas de otras partes del
mundo, con las cuales Petroecuador no tomó contacto.

En el caso del campo Oglan, Petroecuador lo pretendió entregar de manera directa a la
petrolera argentina Enarsa, pero su propuesta fue rechazada. Pese a que Enarsa envió una
reconsideración de su oferta, las autoridades ecuatorianas aún no emiten ningún
criterio.
En análisis también se encuentra la situación legal del campo Armadillo, debido a que
la Procuraduría calificó de desfavorable la adjudicación de este campo al Consorcio
Energético Gran Colombia, pero el ministro de Minas y Petróleos, Galo Chiriboga, en
calidad de presidente del Comité Especial de Licitaciones (CEL), solicitó la
reconsideración.
Asimismo se ha dado el campo Palo Azul a la brasileña Petrobras, la cual insiste en la
legalidad de esta área como unificada.
El proyecto de rehabilitación de la Refinería de Esmeraldas tampoco pasa desapercibido,
Petroindustrial invitó de forma directa a la empresa japonesa Chiyoda a participar. La
justificación radica en que Chiyoda construyó el complejo a inicios de la década de los
setenta.
Por ser la Marina quien controla el sector hidrocarburífero, la Flota Petrolera
Ecuatoriana (Flopec) no podía quedar fuera de los grandes proyectos.
Petrocomercial convocó a un concurso público para la construcción del sistema de
almacenamiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Monteverde, pero lo declaró desierto
debido a que las ofertas superaron con más del 75% el precio referencial, razón por la
cual se decidió dar el proyecto a Flopec.
A su vez, la herencia a dedo que tiene la actual administración de la estatal
es el caso de Tivacuno, que fue adjudicado a Repsol YPF, bajo la figura de servicios
específicos, cuando eso solo se aplica para la contratación de una cosa en particular,
siempre y cuando la empresa adjudicada salga de un registro único de proveedores.
Los campos ITT también tambalean al son del mejor postor para mantener el crudo en
tierra; sin embargo Petroecuador no descarta la entrega del área con el mecanismo de
servicios específicos.
Según la Federación Nacional de Trabajadores Petroleros (Fetrapec), esta modalidad
empleada por Petroecuador difiere de la Ley de Hidrocarburos y de los reglamentos internos
de la estatal y de sus respectivas filiales.

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