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Según el Director de vialidad de la Prefectura, la compañía tuvo problemas de
liquidez

En la vía Colibrí-San Luis aún se realizan trabajos en varios
sitios. En la foto Luis Simba pinta el parterre central
Luego de que las autoridades del Gobierno de la Provincia de Pichincha
resolvieran los problemas, el organismo aspiraba que la empresa SAME inicie los trabajos y
concluya la obra en la fecha señalada. Eso no sucedió.
El Director de Vialidad, Gonzalo Domínguez, dice que superados esos impasses la
compañía debía apretar el acelerador, pero no lo hizo. Por decir
algo, el primer mes debían invertir $500 mil, pero solo invirtieron $20 mil; el segundo
mes debían invertir $800 mil y solo inyectaron $50 mil; el tercer mes debía ser $1
millón y solo gastó $100 mil.
Agrega que la constructora no les dio ninguna explicación convincente. Al
parecer la empresa tenía problema de liquidez, lo que no era causado por nuestras
planillas porque nosotros estábamos al día, sostiene
Y comenta que los problemas que registró la compañía SAME se debieron a
contratos con el Ministerio de Obras Públicas, otros municipios y consejos provinciales.
No podían comprar los agregados para hacer la mezcla, entonces la unidad de
Fiscalización inició el trámite de terminación unilateral del contrato.
Pero eso no fue tan inmediato; las autoridades le dieron 15 días más de prórroga
a la empresa, pero no reaccionó, asegura el funcionario. Mientras tanto, la
obra no avanzaba, pues la Prefectura no podía entrar y continuar los trabajos
porque había un contrato y la única forma era la terminación del mismo, ratifica
Domínguez.
Hoy, los trabajos de señalización continúan y está programado para los
próximos meses la construcción de cuatro puentes peatonales. (SR)
Críticas por la demora en los trabajos
Daños fueron muchos
LLa situación fue terrible, en todo momento hubo accidentes. Deberían estar
tras las rejas los que hicieron semejante daño, no solo multados o llamados la atención
sino tras las rejas, dice Raquel de Proaño, propietaria de la papelería de la
ESPE. (SR)
Negocios, con pérdidas
Los retrasos de la obra, no solo provocaron innumerables accidentes de tránsito sino
pérdidas económicas a los negocios de la zona. Cecilia Chica, administradora de la
panadería al PASO, asegura que sus ingreso han bajado. No vendo nada. (SR)
Vehículos dañados
Carlos Sosa, chofer de la compañía de transporte Vingala, cuenta que las llantas bajas
de los carros eran el pan de cada día en la vía. Lo enormes huecos y baches no
solo destruían las llantas sino los amortiguadores de los carros, acota (SR)
SAME se opuso a terminación de contrato
La compañía ratifica que retraso es imputable al Consejo Provincial
BLANCO Y NEGRO tuvo acceso al oficio N.º 37SA-ME DP del 1.º de abril de 2008, en el que
la compañía Sánchez Merizalde manifiesta su oposición a la terminación unilateral del
contrato.
En el documento, SAME señala que la Prefectura tiene amplia documentación sobre el
avance de las obras, cuyas demoras son imputables al mismo Consejo, por no haber
saneado todos los terrenos sobre los cuales debía ejecutarse la ampliación.
Asimismo, SAME dice estar extrañada por el hecho que se dé por terminado el contrato sin
antes haber realizado una inspección o verificación de las obras. (SR)
PUNTO DE VISTA
La ampliación de la vía Colibrí-San Luis se ha convertido en una obra
interminable y en un intríngulis legal
La obra de ampliación de un tramo de 3,7 kilómetros de la vía Colibrí-San Luis, en el
valle de Los Chillos, lleva a cuestas un retraso de casi dos años.
Esto, porque la ejecución de un trabajo, en apariencia sencillo y para el que se había
programado un plazo de alrededor de un año, terminó convertido en una cadena sinfín de
problemas.
Incluso ha sido necesario que el Gobierno provincial de Pichincha extienda por tres
ocasiones el plazo de terminación de los trabajos.
Esto, debido -entre otras cosas- a que la expropiación de terrenos se convirtió en un
tira y afloja interminable entre el Consejo Provincial de Pichincha y las instituciones
involucradas en la cesión de los predios sobre los que se ha edificado la obra.
La compañía constructora Sánchez-Merizalde, a la que se le adjudicó la
ampliación, atribuye a esto como la causa básica de la demora y se exime a sí misma de
responsabilidad. Ante la situación, el Consejo Provincial inició la terminación
unilateral del contrato.
El Consejo argumenta que la responsabilidad en el retraso es de la empresa, por no
haber cumplido con las inversiones ni con el cronograma de trabajo.
No obstante, Sánchez-Merizalde ha apelado a esta decisión y culpa de los problemas a lo
que llama falta de planificación del gobierno seccional.
Por ahora, las obras continúan a la espera de una resolución jurídica. (LAG)
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