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Con una tasa del 32% el Banco Central limitó la capacidad de asistencia técnica
privada

El ex gerente del Banco Solidario, Santiago Rivadeneira, sostiene
que el plan 5-5-5 es una medida de corte populista, porque no hay asistencia técnica
El ex gerente del Banco Solidario, Santiago Rivadeneira, sostiene que no
es verdad que el plan 5-5-5 ayude a convertirse a los beneficiarios en entes productivos,
porque este tipo de crédito es otorgado a los beneficiarios del bono de desarrollo
humano, sin ninguna asistencia técnica.
En efecto, en abril de 2007, durante la presentación del Plan Económico del Gobierno, el
presidente Rafael Correa dijo que esta línea de crédito está dirigida a los
beneficiarios del bono, que subió de $15 a $30.
En cambio, al resto, a los microempresarios les mintieron y no les dieron el
crédito, manifiesta el entrevistado.
Según Rivadeneira, el Gobierno estableció el programa con el argumento de que la
tasa de los microcréditos, fijada en 32%, no es aceptable para los microempresarios.
También eliminó las comisiones por la asistencia que se da al cliente para que obtenga
el crédito sin necesidad de que acuda al banco y por la asesoría permanente en sus
lugares de trabajo.
La diferencia está en que el BNF no otorga ningún tipo de asistencia en la
entrega del 5-5-5 ni enseña al cliente a manejar financieramente su negocio, por tanto,
no es de extrañar que a la postre no pueda pagar el crédito, anota Rivadeneira.
El ex banquero explica que un operador de microfinanzas construye historia con el
beneficiario del microcrédito; luego de que el préstamo es pagado, vienen nuevos
microcréditos por montos mayores y así se construye un proceso de largo plazo en
que se forma al microempresario.
Para Rivadeneira, la medida fue de corte populista porque los
microempresarios destruyeron la relación que mantenían con los operadores de
microfinanzas privados y se fueron al BNF tentados por la tasa del 5% de interés y el
plazo de cinco años. Pero como allí no hubo los créditos porque estaban destinados a
los beneficiarios del bono de desarrollo humano, perdieron por partida doble.
Ahora el problema es que la tasa del 32% para el microcrédito fijada por el Banco Central
(según el entrevistado lo hace a dedo, no técnicamente), limita la capacidad
de asistencia técnica de los operadores de microfinanzas a los más pobres, porque en
esas condiciones es difícil financiar un crédito. Por tanto, sin el BNF y sin operador
no les quedaría más que recurrir a la usura.
Rivadeneira añade que el Premio Nóbel de la Paz 2006, Muhammad Yunus, reconocido
por entregar microcréditos a los pobres, cuando visitó el país el año pasado dijo que
a los pobres no hay que darles subsidios sino asistirlos con operadores privados para que
aprendan a producir. Acá hicieron exactamente lo contrario, dice. (VG/AA)
EL BNF 'se da el lujo' de tener una mora del 15%
Los índice serían consecuencia de no tener asegurado un mecanismo de cobro de
los microcréditos

Los índices de morosidad del BNF en la cartera de microempresa se ubicaron en el 15,99%
al 31 de mayo y en el 14,86% al 30 de junio de este año, según datos de la
Superintendencia de Bancos (ver cuadro con los porcentajes desde junio de 2007).
En la misma rama, la banca privada tiene índices del 2%, según Rivadeneira. (VG/AA)
PUNTO DE VISTA
¿Otra oferta populista?
Como lo recuerda Santiago Rivadeneira, en su visita al Ecuador, el Premio Nobel de la Paz
2006, Mohamed Yunus, -denominado como el "banquero de los pobres" por su
emprendimiento en los microcréditos en varias partes del mundo- le pidió al presidente
Correa que el Estado, es decir el BNF o CFN, no se meta a hacer microcrédito y peor aún
a fijar las tasas.
Pero el Gobierno ha ido en la dirección contraria. Los denominados créditos 5-5-5,
iniciados sin éxito en el Gobierno de Alfredo Palacio, parecen tener más relación con
ofertas populistas que con apoyar efectivamente a las economías populares, tales como los
microempresarios, comerciantes informales, agricultores...
Solo las cifras de entrega de créditos dan cuenta del fracaso hasta el momento del
proyecto: la propuesta es atender a 1 millón de beneficiarios, pero en 2007 se otorgaron
28 569 préstamos, y en lo que va de 2008, 13 257, es decir menos de 42 mil créditos, ni
el 5% de lo proyectado.
Quedan más dudas cuando el gerente del BNF, Edgardo Mármol, no habla de montos,
pero dice que se han asignado "los fondos suficientes" para la entrega de
créditos; tampoco se establecen plazos. Además, llama también la atención sobre el
horizonte que tiene el Gobierno respecto al tema, que el ex presidente del BNF, Galo
Naula, no se refiere específicamente a la línea de crédito 5-5-5. El ex funcionario
prefiere hablar de rubros de inversión: cultivos agrícolas, ganadería, maquinaria
agrícola, pequeña industria artesanal, actividad comercial y servicios; y consumo.
Finalmente, el plan 5-5-5 no parece estar dirigido a convertir a los beneficiarios
en entes productivos, pues -también lo recuerda Rivadeneria- este tipo de crédito es
otorgado a los beneficiarios del bono de desarrollo humano, "sin ningún tipo de
asistencia al cliente para manejar financieramente su negocio; por tanto no es de
extrañar que a la postre no pueda pagar el crédito". (PBM)
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