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'Yo era uno de los secretarios del presidente del
Ecuador y, como a veces la soga se revienta por el lado más delgado, tuve que pagar una
factura política que no merecía, con una persecución que no merecía; mi juicio lo
gané'
ENTREVISTA a Eduardo Sierra Casal - Ex
coordinador del COPEFEN
El antiguo 'gestor de donaciones' dice que tenía un criadero de
pollos y cerdos
¿Quién es? Director
del Instituto Latinoamericano de Educación Tecnológica en Lechería y Productos
Agroindustriales (Iletelp) en el Uruguay, habría sido asesor del Congreso Nacional del
Ecuador, fue director de la fundación 'Recuperemos Guayaquil'
El ex coordinador de la Unidad Ejecutora para atender a los damnificados de las
inundaciones del fenómeno de El Niño de 1998, Eduardo Sierra Casal, fue localizado el
miércoles pasado en Venezuela por reporteros del diario Primera Hora, con quienes mantuvo
un diálogo telefónico. El siguiente es un extracto de la entrevista:
¿Cuál es su versión de lo que ocurrió en el Ecuador a partir de 1997?
Yo era uno de los secretarios del presidente del Ecuador (Fabián Alarcón) y, como a
veces la soga revienta por lo más delgado, tuve que pagar una factura política que no
merecía, con una persecución que no merecía. Nunca me sindicaron, nunca me procesaron,
mi juicio terminó y hasta lo gané... Hasta el juicio de extradición lo gané. En el
Ecuador ya no tengo ninguna causa y mi juicio terminó sin ninguna sentencia.
En enero se informó que el Gobierno reactivó el caso y se pidió su extradición
a Panamá.
Eso ya es materia pasada. Yo no fui en ningún momento sentenciado, al contrario, quedé
libre y exonerado, y tengo todos los documentos que habilitan lo que estoy diciendo.
¿Cómo interpreta esta nueva situación?
No hay ninguna nueva situación. El juicio fue completamente terminado, ya está
archivado, no he tenido sentencia. Se me acusó de cosas de las que no tenían pruebas y
se hizo una persecución política; iban detrás del presidente y querían hacerlo
atacando a la gente que estaba al costado de él, y una de esas personas, lamentablemente,
era yo.
Se le vinculaba con una fundación que gestionaba donaciones por los efectos del
fenómeno de El Niño
Se me vinculaba con una importación de ropa usada.
Sí, exactamente...
Imagínese si yo me voy a dedicar a comercializar fardos de ropa usada. No tiene sentido,
nunca pudieron probarlo. Yo nunca importé nada. No me dedicaba a ninguna actividad
comercial, al contrario, yo tenía un criadero de pollos y cerdos como negocio mío
personal y era secretario adjunto del señor presidente de la República.
¿Usted puede entrar al Ecuador sin problemas?
Sí, sí sí. Yo puedo ingresar al Ecuador sin problemas. Allá están mis hijos que
están estudiando en la Universidad. Allá mantengo mi casa y todo. Esto es algo pasado.
Pero en enero el Gobierno de Rafael Correa reinició las gestiones para su
extradición
.
Le aseguro que no, eso fue simplemente un periodicazo que me han tirado. Yo estoy alejado
de la política, después de eso nunca más quise saber de política y realmente no ha
salido nada, yo he ido para el Ecuador, ahora yo estoy fuera del país (Uruguay) y he
estado en otros lados y no hay ningún problema. El señor (presidente) Correa no tiene
nada contra mí. Inclusive se me ha invitado a entrar nuevamente en política...
¿En el Ecuador?
Sí. Cosa que yo no deseo, yo estoy en mi país y no quiero tener nada que ver con la
política porque es demasiado complicada y a veces hay demasiada gente indeseable.
Entonces prefiero dedicarme a la actividad privada. (AA)
En la CSJ el expediente tiene
el rótulo de 'resuelto'
En la cancillería tienen la
impresión de que el juicio estaría prescrito, aunque eso depende de los jueces
En la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el juicio contra Eduardo Sierra
tiene el rótulo de resuelto, escrito con una pluma de tinta roja. Lo
constató BLANCO Y NEGRO el miércoles pasado.
Esto, a pesar de que el caso no debería prescribir sino hasta luego de transcurridos 20
años, según la legislación nacional.
En la Cancillería existe la impresión de que el juicio estaría prescrito, aunque
señalaron que eso deberán determinarlo los jueces.
De acuerdo al anterior Código Penal, con el que se impuso la orden de prisión, la fuga
de un acusado suspendía el juicio (porque no podía presentarse a la etapa plenaria) pero
no lo concluía, porque en este caso solo estaría suspendido.
Al parecer nadie tuvo interés en este proceso, que dormía el sueño de los
justos hasta la semana pasada, cuando la Fiscalía se enteró que Eduardo Sierra se
halla en el Uruguay desde hace tiempo.
Eso deja ver que, a pesar de que el fiscal Washington Pesántez lo incluyó en su reciente
lista de pedidos de extradición, no se ocupó de informarse dónde estaba el acusado.
(VG)
PUNTO DE VISTA
Autoridades no pueden cometer más errores
Aunque suene increíble, nadie parecía tener interés en el juicio contra Eduardo Sierra
hasta el pasado 23 de mayo, cuando un correo de un periodista uruguayo alertó a las
autoridades de la Fiscalía ecuatoriana que su compatriota ya no estaba en Panamá, sino
en su país. Esto resulta increíble, porque la Fiscalía debía seguir el caso -y los
pasos- del ciudadano uruguayo, involucrado, en su calidad de coordinador de la Unidad para
la Prevención del Fenómeno de El Niño (Copefén), en un gigantesco
"negociado" de importación fraudulenta de ropa usada. La Fiscalía solo se
enteró hace poco más de una semana que, desde hace dos años, Sierra ya no estaba en
Panamá, sino en Uruguay, país con el que el Ecuador ni siquiera tiene un convenio
bilateral de extradición. Por esto, esperar que el uruguayo rinda cuentas a la justicia
ecuatoriana será difícil.
También resulta increíble -pero sucede en múltiples casos en el manejo de lo público o
de las donaciones- que, aunque sus antecedentes ya lo ponían bajo sospecha -el entonces
jefe del Comando Conjunto, Paco Moncayo, denunció ante el Congreso que la fundación que
Sierra presidía era utilizada para introducir mercadería sin pagar impuestos bajo la
forma de donaciones- se lo haya mantenido como coordinador de Copefén.
Y resulta más increíble la actuación de la Corte, que, en enero de este año, recibió
de manos del fiscal Washington Pesántez la lista con los procesos pendientes de
extradición, entre los que se incluía el de Sierra y, desde ese entonces, no ha hecho
ningún pedido de extradición, además de que el caso conste como "resuelto",
cuando, según la legislación ecuatoriana, un juicio no puede prescribir sino hasta 20
años después. Parece poco lo que se puede hacer en este caso, pero en la nómina que
tiene la CSJ figuran aproximadamente 25 personas que tienen que rendir cuentas a la
justicia ecuatoriana y contra las que las autoridades no pueden repetir los errores.
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