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Un
informe policial menciona casos de adulteraciones de partidas de nacimiento

El director nacional del
Registro Civil, César Frixone, dice que ha dispuesto la rotación de los empleados de las
ventanillas, que han laborado 15 o 20 años
El director nacional del Registro Civil,
César Frixone Franco, reconoce que varias instalaciones son deficientes. Entre ellas
menciona los tres locales de atención al público de Quito, la Jefatura de Manabí y la
de Guayas.
Al archivo nacional (30 millones de documentos arrumados en las bodegas de Turubamba) lo
califica de vergüenza nacional y advierte que, en caso de producirse un
incendio, desaparecerían los datos de ciudadanía de todos los ecuatorianos.
El funcionario refiere que existen 1 026 oficinas del Registro Civil en el país, pero no
en todas se ofrece el servicio de cedulación. Ese es un paso más avanzado,
dice Frixone.
Sobre la corrupción desembozada que se observa en dependencias donde los tramitadores
cotizan sus servicios a los usuarios para evitarles hacer interminables colas,
el director asegura que se los está combatiendo al interior y en las afueras de las
dependencias, para lo cual se ha pedido respaldo policial.
También cuenta que otro problema de corrupción se da en las inscripciones tardías,
donde se han producido alteraciones de partidas de nacimiento. Inclusive, la Policía ha
presentado un informe reservado sobre casos ocurridos en las zonas de frontera. Frixone
anuncia que sancionará a los empleados que estén involucrados.
El proceso para adulterar las partidas de nacimiento dura apenas cinco minutos, reveló
BLANCO Y NEGRO el 8 de enero pasado. Empieza por escanear la tarjeta original donde consta
la inscripción de un ciudadano. En la nueva tarjeta se imprime otro nombre y ¡listo!
Esto se hace con la complicidad de empleados del Registro. Un funcionario que pidió no
ser identificado contó que hace dos meses se produjo la pérdida de 200 especies de
partidas de nacimiento y que este es uno de los robos sistemáticos que se producen en la
dependencia.
Asimismo, los tramitadores pagan $10 por cada especie y ellos las pueden vender hasta en
$200, cuando se trata de identidades falsas.
Frixone está dispuesto a dar la pelea, a pesar de que los tramitadores están agrupados
en una asociación legalmente reconocida. Una de las estrategias del director es publicar
los valores de cada trámite, para desanimar a los usuarios a acudir a los intermediarios.
(LB/SR)
Azuay: Registro
funciona a la perfección
Todas las oficinas cuentan con computadoras, fotocopiadoras e impresoras...
Máximo 12 minutos demora un trámite en cualquiera de las oficinas del Registro Civil del
Azuay. No hay aglomeraciones ni tramitadores.
En Cuenca existen dependencias en el mercado El Arenal, el parque Luis Cordero y en la
terminal terrestre. Están por abrirse otras en el Hospital Regional y en el mercado Diez
de Agosto.
Tienen su propio registro Sigsig, Gualaceo, Paute, Palmas de Sevilla, Girón Nabón, Santa
Isabel y Paccha. Las inscripciones de nacimientos, casamientos, defunciones en las
parroquias rurales las hace un servicio ambulante. Solo hay 58 empleados, en total.
Todas las oficinas cuentan con computadoras, fotocopiadoras e impresoras. Hay un sistema
de turnos electrónicos, que adicionalmente califica el servicio en cada ventanilla.
También hay un sistema de video vigilancia.
Si hay más demanda en una oficina, se envía personal de otra. Ya no existen cupos para
cedulación, como antes, cuando la gente dormía en el Registro para obtener o renovar las
cédulas. Hoy, en el Azuay se realizan hasta 3 200 trámites por día y dentro de poco las
partidas de nacimiento se sacarán de quioscos electrónicos y pronto se digitalizará
todo el archivo.
Según el director del Registro Civil del Azuay, Darío Tapia, el Gobierno financia los
salarios y los gastos de luz, agua, etc. Con un aporte de ¢25 por el paño con que el
usuario se limpia la tinta de los dedos, se pagan las innovaciones tecnológicas. (SK)
Apagones interrumpen servicio en Orellana
En Orellana el proceso de cedulación se interrumpe dos y tres veces al día, debido a los
apagones, los cuales duran entre 15 minutos y ocho horas.
"Esto escapa de nuestras manos porque no poseemos un generador eléctrico",
manifiesta el jefe del Registro Civil, Walter Ledesma.
Asimismo, las variaciones devoltaje ocasionan problemas a la red informática. Esto
ocurrió el pasado martes, cuando durante algunas horas fue imposible la interconexión
con la red de las oficinas centrales de Quito.
Los usuarios consultados por BLANCO Y NEGRO dijeron que en esta dependencia no operan
tramitadores. (EROI).
PUNTO DE VISTA
Caos en Registro Civil
Una publicación de este Diario daba cuenta,
el jueves anterior, de que el trámite para la obtención de un documento en el Registro
Civil en Quito requería de aproximadamente cuatro horas y media. Se reportaba, asimismo,
la queja de los usuarios del sistema de las pésimas condiciones de atención a la que se
veían sometidos. Tampoco son extrañas las denuncias de la existencia de auténticas
mafias que realizan lucrativos negocios en torno al organismo. Estas actividades
irregulares van desde la venta de turnos hasta la entrega de papeles de identidad falsos.
Pero las cosas no terminan allí ni los problemas se refieren únicamente a Quito. Resulta
incomprensible, por ejemplo, que en plena época de la informática, los datos de
identidad de muchos ecuatorianos se guarden todavía en soportes físicos; alrededor de 30
mil documentos que, a decir del propio director del organismo, corren el riesgo de
desaparecer.
Ante este desolador panorama, de manera periódica los empleados del Registro Civil
realizan protestas exigiendo, por lo general, mayor presupuesto. Y periódicamente,
también, esas solicitudes son atendidas en su totalidad o en parte. Pero la situación no
cambia.
Esto parece reflejar que los recursos de la institución no se utilizan adecuadamente
además de que los problemas no se deberían únicamente a la falta de presupuesto. Prueba
de esto sería las condiciones en que se desenvuelven tanto el sistema de Registro Civil
municipal en Guayaquil, como las dependencias de Cuenca, adscritas al sistema nacional de
identificación. En ambos casos, el servicio que se presta tiene claros visos de
eficiencia.
Ante ello se requiere de una intervención decidida de parte de las autoridades para
aplicar una auténtica reingeniería en la institución, que evite que, a diario, los que
deberían ser simples trámites se conviertan en auténticas sesiones de tortura para los
ciudadanos. (LAG)
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