|
LAS AUTORIDADES del establecimiento consideraron que no era posible retener a los
alumnos porque había un ambiente de rechazo
La directora del colegio al que
pertenecían los ocho expulsados defiende la medida adoptada y niega haber enviado una
carta a otros planteles con el pedido de que no se les otorgue matrícula.
¿La agresión ocurrió en junio y el colegio se enteró en octubre?
Así es, porque no tuvimos ninguna indicación del problema hasta que el video llegó al
colegio.
¿Quién lo entregó?
Un alumno que era amigo del grupo involucrado. No es del mismo curso.
¿Ese joven tenía carta de separación del colegio?
Yo no sé si él tiene antecedentes disciplinarios.
¿Cómo se juzgó a los agresores?
El colegio tiene un organismo disciplinario, esa es la primera instancia. Cuando la falta
es muy grave pasa al Consejo Directivo, que está integrado por profesores y directivos.
¿En qué se fundamentó la expulsión?
La decisión se tomó tras realizar una investigación de fondo. Pensamos que esos ocho
alumnos deberían cambiar de grupo de amigos y tener un nuevo comienzo en otro colegio. La
decisión es dura para nosotros, para ellos y sus familias.
¿Por qué el colegio no les dio otra oportunidad?
Nosotros reflexionamos sobre esa posibilidad, pero no hubiera sido posible que se
desarrollen normalmente en esta institución. Había muchos comentarios y rechazo a sus
acciones. Además, había que enviarles el mensaje de que las acciones tienen
consecuencias.
¿Qué explicaron los expulsados?
Entendí que desde antes había roces entre la víctima y ese grupo. Ellos decían que eso
era normal.
¿Usted pidió a otros colegios que no los reciban?
Eso es falso. Esa carta no existe. Lo que ha habido en otros colegios es movimientos de
padres de familia y de alumnos para no recibirlos.
Se convirtieron en 'parias estudiantiles'...
Sí. Pero eso está mal, porque todos merecemos un nuevo chance en la vida.
¿Por qué no fueron profesores al paseo?
Ese fue un paseo social fuera del colegio. No era un evento organizado por nosotros. De lo
que entiendo, era un almuerzo que duraba hasta la noche.
Ellos se trasladaron en buses del colegio.
Tal vez contrataron a alguno de nuestros choferes, pero no eran nuestros buses.
¿Los padres del agredido avisaron de inmediato?
Ellos no sabían. Los adolescentes esconden mucha información a sus padres, más aún
cuando se trata de algo que afecta a su imagen.
¿La familia notó los golpes que presentaba el menor?
Él no fue golpeado en la cara. Fue empujado, humillado...
¿Lo ataron a un poste?
No fue amarrado. Fue humillado, empujado, pero no hubo evidencia clara de un maltrato.
¿Desde dónde lo botaron?
No tenemos esos detalles.
¿Lo flagelaron?
El video no es muy claro. Allí se ve que el chico es empujado, lo golpean en la cabeza,
lo insultan. Pero no hay el tipo de golpe que notaría un padre de familia. (AA
'Educadores no debemos
penalizar sino ayudar'
EN MUCHOS casos de
violencia actúa la 'masa'
María Dolores Gómez de la Torre, directora
del Liceo del Valle, aunque respeta la decisión del colegio (que no es el Liceo),
manifiesta que el haberles permitido quedarse hubiese sido una buena oportunidad de
trabajar con los jóvenes, establecer compromisos y ayudarlos a ellos y sus familias.
La educadora opina que el hecho constituye una herida tanto para las familias de todos los
adolescentes involucrados como para el cuerpo social del establecimiento.
Así, considera que la expulsión, como medida que busca sentar un precedente
disciplinario, puede tener poco efecto. "Yo veo un grupo de muchachos molestos,
resentidos, que creen que la opción no era excluirlos".
Gómez de la Torre no juzga la decisión de las autoridades, "el Colegio sabrá por
qué los expulsó", aunque hubiese sido preferible que no lo hiciera para trabajar
con ellos desde la responsabilidad, lo cual forma más que aplicar la penalidad.
Ella sostiene que en los planteles se dan casos de violencia y maltrato entre compañeros,
en muchos de los cuales actúa el espíritu de 'masa', pues tienden a desaparecer los
valores individuales. En el caso analizado hubo circunstancias (alcohol, falta de
vigilancia...) que sacaron a flote el ser primario instintivo y violento que todos
llevamos dentro.
"Los educadores no estamos para penalizar sino para ayudar a levantar a quienes
cometen errores, lo cual no significa impunidad", concluye. (AA)
Estos hechos son aislados
'Lo social, el entorno
familiar y la impunidad influyen en conductas violentas de jóvenes'
"La expulsión de los alumnos
involucrados en actos de violencia en un colegio de Quito es acertada", opina el
rector del colegio Einstein, Raúl Vallejo.
Considera que afortunadamente, la violencia en los colegios es aislada y la generalidad de
los jóvenes no entra en ella. Pero dice que eso no significa que la sociedad deba
despreocuparse, sino que "las familias y los educadores debemos tomar medidas
preventivas". Programas de deporte, de arte, espacios de comunicación en la familia
permitirán que los hechos no se reproduzcan.
Vallejo sostiene que es necesario ponerse en el lugar de la víctima. Normalmente tratamos
de explicar la actuación violenta de los jóvenes y olvidamos que hay un chico agredido,
humillado y con consecuencias en su vida futura. En cuanto a los agresores asegura que a
veces se dice: "Cómo es posible que se les corte la vida a los chicos separados de
un colegio por un acto violento", pero no se piensa en el agredido que sufrió una
serie de barbaridades.
Asegura que lo social, el entorno familiar y la impunidad que hay en el país influyen en
esas conductas. "Como educadores tenemos que enseñarles que si cometen un acto de
violencia, deben ser responsables frente a eso", y no decir luego que les arruinan la
vida o que ningún colegio los acepta. Cuando ellos lo patearon, lo humillaron, lo
escupieron y luego filmaron y subieron el video a la Internet, debían tener conciencia de
lo que estaban haciendo.
Lo más importante que uno tiene que hacer es proteger a los alumnos desde esa
perspectiva, "una sanción en la que los chicos son expulsados de una institución
por un acto de violencia es una sanción bien aplicada", concluye. (MAR)
SOCIEDAD ES RESPONSABLE DE
ÉXITO O FRACASO ESCOLAR
EL AGREDIDO Y LOS
AGRESORES son víctimas. El colegio debió propiciar una reconciliación entre todos estos
jóvenes y hacer que se rehabiliten'
El sacerdote Roberto Fernández cita un dicho
africano: "Para educar a un niño se necesita toda la tribu". Esto lleva a
reflexionar que la sociedad está implicada en el éxito o en el fracaso escolar.
Sobre el caso específico de este informe, atribuye la actuación de los chicos a un
fenómeno de masas. Es decir, el grupo que reacciona de manera colectiva, por
'aborregamiento'.
"Yo me solidarizo con la víctima y con sus padres, y con el dolor de todos
ellos", manifiesta al calificar de 'víctimas' también a los agresores.
"Son unos chicos que están en su adolescencia y que los están tachando de
delincuentes, cuando en realidad son normales como los demás, que tuvieron en ese momento
un error".
Por eso considera que no hay cómo declararlos culpables.
Fernández no está de acuerdo con la expulsión y señala que no fue muy reflexionada.
"Creo que fue un botar la toalla de parte del colegio", dice.
El sacerdote cree que la institución debió imponerles una sanción y hacer que se
rehabiliten por el estudio, el trabajo y la reconciliación con el joven al que agredieron
y sus otros compañeros, antes que botarlos del colegio.
¿En qué fallaron el plantel y la familia para no haber conseguido arraigar
valores?", pregunta, al concluir que fue fácil expulsarlos, "pero un educador
no puede pensar que con eso cumple su misión". (AA)
LAS RELACIONES SE BASAN EN
LAS DESIGUALDADES
'Alcohol es culpable'
"El problema es el alcohol porque a uno le deja inconsciente y puede hacer cosas que
uno es incapaz de realizar. Pero la violencia empieza en el hogar. Esos chicos deben tener
muchos problemas para que bebieran y luego agredieran a su compañero. Creo que no debían
expulsarles porque eso los afecta y los hace inseguros. Una solución podría haber sido
someterlos a un tratamiento para saber por qué son así y poder controlar su
comportamiento. Con la expulsión los perjudican. Evitar esos actos está en uno mismo al
darse cuenta de lo que se hace, reflexionar y saber diferenciar lo que está bien de lo
que está mal". (MAR)
R. Guevara - 16 años
El psicólogo dice que hay casos peores
"El hecho, protagonizado por un grupo de alumnos de un colegio de Quito, es de menor
cuantía frente a otros que se ha dejado pasar en el país.
El año pasado, al menos, cuatro jóvenes fueron asesinados por sus compañeros en
colegios de Guayaquil. Eso es más grave y no hemos dado importancia a estos actos de
crueldad mayúscula.
La conclusión que se puede sacar es que los chicos son incapaces, en un momento dado, de
poner palabras a los problemas; los adolescentes no están habilitados para arreglar así
las diferencias. Ellos actúan de esa manera porque en el mundo hay un discurso del que se
hacen eco los jóvenes: el rechazo a la diferencia.
Las actuales condiciones de los colegios y del sistema educativo son violentas. No hay
espacios para juegos, las aulas son antitécnicas, sin ventilación, ni aire. Además, el
régimen de las relaciones entre estudiantes y autoridades se basa en las desigualdades.
Los colegios todavía marcan diferencias entre hombres y mujeres.
Nada justifica ese tipo de violencia porque es inhumana. La consecuencia es un muchacho
vejado. Sí era él quien molestaba, o era el 'norio', no cambia la situación de un chico
tratado como un objeto vil.
La violencia se da en todos los estratos sociales, solo cambian las formas. Cómo se
maneja y sus expresiones determina a los grupos. Hoy, el riesgo es que el otro saque un
arma y dispare a quemarropa". (MAR)
Rodrigo Tenorio
'Es por inseguridad'
"La violencia se produce porque uno es inseguro y se deja llevar por los amigos;
siente que si no hace eso, lo excluyen del grupo social. La sociedad actual está más
dañada y eso produce inseguridad.
Los jóvenes, antes de cometer esos actos, deberían pensar en el futuro y en las
consecuencias que pueda acarrear sus actuaciones.
Creo que estuvo mal que les expulsaran del colegio. Las autoridades debieron conversar con
ellos y sus padres. Así pudieron haber hallado alternativas para rehabilitarlos o
contactarlos con psicólogos para que puedan hablar sobre todo lo que han hecho".
(MAR)
A. Cóndor -16 años
PUNTO DE VISTA
Los fundamentos de la educación
El informe de esta edición de BLANCO y NEGRO
invita a reflexionar acerca de los fundamentos de la educación que se está brindando a
los jóvenes ecuatorianos, en un mundo en que los valores supremos son la competitividad
individual y la acumulación de bienes, símbolos del éxito y del prestigio.
Sin duda, es arriesgado generalizar, pero las noticias, cada vez más frecuentes, de
hechos violentos protagonizados por estudiantes, permiten afirmar que están muy débiles
las bases en la formación, que son la conciencia de solidaridad, el respeto al otro, la
aceptación de las diferencias culturales y de la diversidad humana, la democracia y, en
especial, el diálogo.
No es cierto que antes no hubo manifestaciones de violencia en los colegios. Pero los
actos de esta índole que se han producido en algunos planteles, atribuidos a las disputas
de bandas, o una paliza en 'cargamontón' que se divulga por pantallas de celulares y por
la Internet, indica que hay un 'ruido' muy fuerte que está perturbando el sentido común
de los jóvenes y está distorsionando su escala de valores. Es, entonces, una cuestión
para educadores y para padres de familia, quienes tutelan la formación de niños y
adolescentes en escuelas, colegios y hogares.
Sin embargo, no se puede exonerar a la sociedad, que exige comportamientos sujetos a la
ley de la selva, en todos los ámbitos. En ese aspecto, los medios de información
también deben replantear sus contenidos y sumarse a la solución de este dilema. Parece
que todavía estamos a tiempo. (DCM)
|