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Dos años y tres meses han pasado desde
que el Gobierno se comprometió con los estudiantes secundarios para formalizar la tarifa
estudiantil. Hace 15 días, el Ministerio de Educación y la FESE sellaron un acuerdo para
la entrega inmediata del documento. No obstante, se abre otra discusión. Los estudiantes
reclaman una vigencia de 365 días y no solo de los 200 del ciclo escolar. Por otro lado,
choferes de Quito niegan haber sido consultados
.
Los desacuerdos
perviven
Transportistas urbanos de Quito dicen
que nunca fueron consultados y no hubo entendimientosl
Tras cinco días de intensos y violentos
enfrentamientos entre estudiantes y policías, el ministro de Educación, Roberto
Passailaigue, y la dirigencia de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador
(FESE) suscribieron el 16 de marzo de 2005 el 'acuerdo de voluntades' con el cual se sella
un entendimiento para la entrega del carné estudiantil.
En una de sus partes medulares (el punto dos) se señala que los estudiantes aceptaban la
vigencia y manifestaban su conformidad con el contenido del acuerdo ministerial 1523 del 7
de enero de 2005 y que solicitaban algunas modificaciones en los siguientes puntos:
Uno: Que el carné estudiantil, con el formato único diseñado por el Ministerio de
Educación y entregado por cada uno de los establecimientos educativos, entre en vigencia
en forma inmediata.
Dos: Que el formato del carné se modifique en su anverso y en la parte final, donde
dice período de validez, conste el período lectivo para el cual tendrá vigencia.
Tres: La vigencia del carné en el ciclo Sierra y Oriente iniciará con el período
lectivo 2004-2005 (lo que reste) y para el ciclo Costa y Galápagos será para el período
lectivo 2005-2006. En lo sucesivo se harán constar los período lectivos
correspondientes".
A más de otras ocho precisiones relativas a los procedimientos de emisión del carné, en
esos tres aspectos estaba contenida, al parecer, la esencia del reclamo estudiantil con
respecto a la emisión inmediata de ese documento, así como el marco con el cual el
sector de transportistas aceptaba su aplicación, esto es, de que rija solo en los
períodos de clase.
Por eso, el ministro, a 15 días de la firma del acuerdo de voluntades, cree que el tema
del carné es un asunto cerrado, o al menos los es para el Ministerio de Educación.
Pero, ¿qué tan realistas son las expectativas del ministro para que las aguas se calmen
definitivamente alrededor del tema? Los dirigentes estudiantiles dejan ver que el acuerdo
abre una puerta para proseguir con un reclamo.
Dentro de la FESE existe el convencimiento de continuar con "la lucha para que
se respete la vigencia de la tarifa estudiantil durante los 365 días del año y no
únicamente en los 200 días escolares.
Su argumento básico es la resolución 001 del 22 de enero de 2003 del Consejo Nacional de
Tránsito y Transporte Terrestre, que dispone que los estudiantes de los niveles primario
y secundario pagarán el 50% de las tarifas establecidas por el transporte público urbano
e intraprovincial, intercantonal e interparroquial; en esa fijación no se incluyó ni
determinó tiempos ni períodos. Una disposición que, por otro lado, se adoptó en los
días en los que el presidente Lucio Gutiérrez trotaba y desayunaba con los estudiantes
secundarios al inicio de su mandato.
Andrés Quishpe, presidente de la FESE, insiste en que ese derecho debe ser defendido en
todos los escenarios, más aún "cuando la condición de estudiante no termina con
las clases, como la condición de presidente, diputado o magistrado no termina por una
licencia o una vacancia".
Esta posición de la FESE abre otras interrogantes, como: si el acuerdo con el ministro
Passailaigue fue solo una acción desesperada para apagar el reclamo del paro nacional del
10 de marzo. Una medida que a la larga prolongaba la protesta y permitía el uso político
del problema, como en efecto varios estudiantes lo denunciaron durante la última
protesta.
Además, el acuerdo del ministro afronta un dilema de tiempo al haberse autoimpuesto la
entrega inmediata del documento. Esto quedó de manifiesto en la protesta de los
estudiantes en la provincia del Carchi, esta semana, que se unieron a una movilización
provincial empujados por la exigencia de la entrega inmediata del carné, pese a que el
acuerdo sobre eso estaba sellado.
Recién el jueves último el ministro explicó a los directores provinciales los
procedimientos a seguir. En esta semana se espera el instructivo para las empresas
interesadas en dar el servicio a los plantales.
'Transporte no acordó'
Aunque el ministro Passailaigue asegura que hubo un entendimiento con los transportistas
sobre el uso del carné estudiantil, Jorge Yánez (ex presidente de la Cámara de
Transporte del Distrito Metropolitano) lo desmiente.
Según el dirigente, ni el ministro de Gobierno ni el ministro de Educación se reunieron
con ese gremio para analizar el tema y por tanto nunca hubo un acuerdo. "Lo que se
hizo es acordar con la Federación de Transportistas y los Sindicatos de Choferes",
dice, pues esos sectores apoyan al Gobierno.
Yánez sugiere un manejo político. A su juicio, la tarifa estudiantil se aplica en la
práctica y la emisión resultaría innecesaria. Este sector, directamente vinculado al
transporte urbana, considera que el Estado debe subsidiar pero focalizando a grupos
necesitados. El carné beneficia a 3,2 millones de estudiantes de colegios fiscales,
fiscomisionales y particulares. El descuento los asumen los transportistas. (LB)
EL DATO
El carné costará $0,80
El acuerdo de voluntades establece que el costo del carné es de $0,80 y no $1,50, que fue
el monto base de la licitación. Por disposición del ministro Passailaigue, ese monto
debió descontarse del aporte voluntario que se cobra en las matrículas ($25). Los $,070
de diferencia deberán serán devueltos a los centros a favor de los comités de padres de
familia.
Dos años de un tira y
afloja
El Ministerio de Educación demoró seis meses en establecer las bases de
licitación; al final fracasó
LEl 23 de enero de 2003, las federaciones de Estudiantes Secundarios (FESE) y
Univeritarios (FEUE) y la Juventud Revolucionaria (JRE) envían un manifiesto al
presidente Lucio Gutiérrez, en donde le plantean la creación del carné estudiantil.
La alianza electoral con el Movimiento Popular Democrático (MPD) permitió ese
acercamiento. Pero la luna de miel duró poco tras el alejamiento de emepedistas y
Gobierno.
Los esfuerzos de la FESE por concretar el carné estudiantil se dirigieron por el
Congreso, al presentarse un proyecto de ley para definir su alcance, a través del
diputado del MPD, Xavier Cajilema. La idea no tuvo apoyo político y se estancó.
Tuvo que pasar casi un año para que el tema volviera a nivel del Ejecutivo. Mediante
Decreto 1131, del diciembre de 2003, el presidente crea el carné estudiantil a ser
distribuido por las direcciones provinciales y los planteles previo el pago de los costos
de emisión. Mientras se concretaba en el año lectivo 2003-2004, en el decreto se dispuso
el uso de los carné de cada establecimiento, para "que se hiciera efectiva la tarifa
estudiantil fijada por el Consejo Nacional de Tránsito".
El ministro Roberto Passailaigue, desde el 17 de diciembre de 2003, día de su posesión,
inició el proceso e incorporó la idea de otros beneficios, como rebajas en tiendas y
espectáculos públicos.
En una carta aclaratoria, el ministro señala que en esa fase se vio la conveniencia de
ampliar la carnetización a maestros y personal del magisterio, exceptuando en los
beneficios el pago de transporte público. Además de crear una base de datos a partir de
ese proceso. Con todos esos elementos, el Ministerio de Educación inició la fase de
licitación, para lo cual pidió -según referencias del propio ministro- el apoyo de
Contraloría y Procuraduría.
La convocatoria se hizo en agosto de 2004, con un precio referencial de $9 millones. Siete
empresas y entidades compraron las bases a $5 000 y cinco presentaron sus ofertas.
Tras adjudicarse al Consorcio y Asociados, un informe de Procuraduría del 25 de noviembre
de 2004 establece que la licitación adolece de violaciones sustanciales al proceso
precontractual.
Frente a eso, el ministro echó mano del Acuerdo Ministerial 152 del 7 de enero de 2004
para delegar a los establecimientos educativos la entrega directa del carné estudiantil.
Este hecho provocó el reclamo de un sector de transportistas, que señaló el riesgo de
adulteraciones y falsificaciones.
Eso, y ante el anuncio de la Asociación de Rectores de la imposibilidad de carnetizar en
sitios alejados, los estudiantes decidieron un paro nacional para el 10 de marzo. (LB)
'Para mí esto está concluido'
Al emitir los colegios el carné, ¿no se traslada una responsabilidad con
muchos riesgos?
No, pues se les dio un formato único y todos se sujetan a él. Se supone que los
directores y rectores deben tener credibilidad en sus actos; caso contrario, serán
sancionados. Si ya los estudiantes proponen ese sistema y los transportistas lo aceptan,
entonces lo mejor es aplicarlo y nos quitamos el problema de que cada determinado tiempo
el Ministerio haga esa licitación.
¿Cuál es la ventaja real?
Es más práctico. Como Ministerio, no tendremos los beneficios (habla de que en proceso
el Ministerio de Educación iba a tener una base de datos de alumnos y maestros en todo el
país), pero a veces es preferible resignar beneficios y mantener la estabilidad y la
tranquilidad en el sector.
¿Es preferible resignar esos beneficios?
Sí, pues si los estudiantes no querían el otro proceso es preferible que yo me quede sin
mi base de datos y soluciono este problema.
¿Pero no es mejor establecer un carné único que facilite ciertas ventajas
(descuentos, tarifas especiales) para los estudiantes?
No obstante, no se pudo hacer algo así, yo estoy hablando con las empresas para que se
incorporen a este proceso. De hecho, el carné va a tener otros beneficios.
¿Pero los transportistas no aceptan todo?
Ellos autorizan y respetan, pero siempre habrá conductores que no cumplan.
¿Cómo ejercer el control?
Establecer comisiones de trabajo, para que el Consejo Nacional de Tránsito pueda efectuar
un control con la Policía de Tránsito y sancionar enérgicamente a quienes no acaten la
tarifa.
¿Quién garantiza la efectividad de este sistema?
Tal como lo han concebido los estudiantes, ajustando ciertos detalles, no va a dar el
resultado deseado, ya no depende de mí. Para mí, ya no hay conflicto, esto está
concluido. Son los colegios los que deben ejecutar esas disposiciones.
Tal como está el proceso, ¿no se mantiene la informalidad de los choferes
con respecto a un servicio que sí requiere un sistema más estricto?
Curiosamente, los mismos choferes, una vez que aceptan el proceso, dicen que la solución
no es esa. Ellos plantean, como ocurre en otros países, ir al sistema de tiquetes. O sea,
con el carné se compra el tiquete y no interviene el chofer.
¿Y qué pasará con los colegios que cobraron demás y no devuelven el
dinero, como en la escuela José Peláez, en Tena, donde se cobró $5?
Eso ocurría antes, cada escuela cobraba por cuenta propia lo que quería. Todo el dinero,
que se depositó en una cuenta, ya se devolvió y, en caso no hacerlo, se nos tiene que
comunicar. (OP/LB)

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