SÁBADO 6 DE JULIO DE 2002

Once centros a distancia creados por la UTB
• Los ingresos se habrían utilizado para organizar fiestas en el Municipio de Alausí.

Las calles del casco comercial de Babahoyo, Los Ríos, las paredes de los edificios, viviendas y hasta establecimientos educativos tienen algo en común: grafitos.
Pero lo curioso del caso es que no se trata de códigos de pandillas juveniles ni de mensajes sociales. Son, al parecer, las secuelas que ha dejado un enfrentamiento soterrado entre dos bandos, que aún impera en la reconocida Universidad Técnica de Babahoyo (UTB).
Allí, docentes del Comité de Paro de las Facultades de Finanzas e Informática, Salud, Ciencias de la Educación y Agronomía custodian en los patios un féretro negro y pancartas con fotos y documentos que registran denuncias de corrupción, mientras las autoridades seccionales no se pronuncian.
Y es que la paralización de las actividades educativas, después de la toma simbólica del pasado 23 de febrero, aún no tiene una salida idónea.

La guerra universitaria persiste en Babahoyo

El pasado 23 de febrero se efectuó la toma simbólica de los predios. Los enfrentamientos armados no cesan.

El nombre del biólogo Víctor Rada Suárez, rector desde 1996, nuevamente figura en la lista de corruptos que se habría originado por el presunto despilfarro del presupuesto universitario, en complicidad con Bosco Zambrano, jefe de Comisariato del centro de estudios, quien lidera la fuerza de choque del rector y de varias autoridades universitarias.
Por ejemplo, a Zambrano, según las denuncias presentadas en la Fiscalía de Los Ríos, se le atribuyen gastos por viáticos, organización de espectáculos, entre otros. Conocen las denuncias la Fiscalía de Los Ríos y el Consejo Nacional de Educación Superior (Conesup), organismos que nombraron interventor a Jorge Vergara, quien todavía no ha emitido un informe sobre la documentación.
No obstante, en los últimos meses, los 269 casos de corrupción habrían aumentado: cuentas de autogestión para beneficio de terceras personas, 11 centros de estudios a distancia sin autorización del Consejo Nacional de Educación Superior (Conesup), canjes de títulos sin valor académico, entre otras irregularidades que acorralan al rector, quien se justifica presentando documentación legal. Solo en la constitución del título en licenciatura en artesanía (sin el aval de la Junta Nacional del Artesano), por ejemplo, los perjudicados serían más de 2 000 alumnos.
De acuerdo a una investigación de BLANCO Y NEGRO del 27 de abril anterior, se presume que Rada Suárez autorizó gastos innecesarios: $69 609 en bebidas alcohólicas, $40 107 en alquiler de transportes, $156 614 en ayudas económicas a la Federación de Estudiantes Universitarios (FEUE), entre otros montos que se detallan en anexos de sustento. "Tengo mi conciencia tranquila y si se comprueba algún ilícito, caerá quien tenga que caer", expresa Víctor Rada, quien labora momentáneamente en la Facultad de Ciencias Agropecuarias, y justifica que los recursos económicos han sido invertidos en obras educativas. Pero, ¿quién tiene la solución para un problema que afecta a miles de estudiantes?
La palabra, a criterio de los docentes, la tiene el departamento jurídico de la Contraloría General del Estado. (CHM)

Presuntos despilfarros

En las supuestas denuncias figura el nombre de Bosco Zambrano, jefe de comisariato, a quien se le atribuye haber gastado más de $50 mil en viáticos, reembolsos varios, vacaciones no gozadas, subsistencias, entre otras irregularidades, desde el periodo del 23 de mayo hasta el 27 de noviembre de 2001.
Zambrano, quien esta vinculado con Rada, está acusado de liderar un grupo armado, versión que es desmentida por el biólogo, ex decano de la Facultad de Ciencias de la Educación. "No pertenezco a partido político alguno", dice.

El Comité de Paro busca rescatar a la UTB

El Comité de Paro, liderado por Santiago Nivela, custodia el ataúd y varias pancartas que explican los presuntos actos de corrupción cometidos por Rada Suárez.
En uno de ellos se ofrecen $46 mil de recompensa; cifra que se suma a otros valores derrochados bajo su administración.
Para 'mejorar la educación' se habrían creado varios programas de autogestión y se recaudaron cuotas que se depositaron en 20 cuentas (a título personal) manejedas por Gladys Coloma, decana en Ciencias de la Educación, y Gabriel Castro, bajo la complicidad de Jorge Livington Camacho, vicerrector general, Sergio Burgos, Eva y Zoila Mosquera docentes; Orizon Mera Tamayo, director financiero, entre otros empleados que figuran en el informe.
Nivela Cruz, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación desde 1982, quien reconoció meses atrás, formar parte de un grupo armado, señala que la supuesta red de corrupción tendría varios 'tentáculos' y que el Conesup debe de una vez tomar acciones serias.
Una fuente de la secretaría del rectorado afirma que como no se implementó un control sobre el dinero recaudado, la decana Velasco destinó los ahorros para préstamos a los servidores universitarios y a los sectores estudiantiles, quienes supuestamente aseguraban los votos para futuras elecciones.
Por ejemplo, $1 400 para la estudiante Narcisa Jiménez, el 10 de noviembre de 2000; $400 para el estudiante Jimmy Zamora, el 20 de diciembre de 2000, entre otros empleados. "La Universidad está sucia, maloliente, queremos rescatarla. Lo que busca el 10% de los 600 docentes es extirpar de raíz la corrupción. Somos un David frente a un Goliat", señala José Enrique Orellana, representante del Comité de Paro, quien explica que el período de clases (de la educación presencial) no se ha perdido, ya que quedan pendientes supletorios y exámenes finales.
Por su parte, una fuente que respalda al rector Rada afirma que los que respaldan la paralización buscan tumbar una administración que se ha preocupado por cambiar el panorama de la educación. (CHM)

¿Títulos de artesanía con aval académico?

Otra de las denuncias que se investigan en el departamento jurídico de la Contraloría es la licenciatura en artesanía (mecánica, albañilería, fotografía, pintura, panificación, entre otros), conforme a un convenio suscrito el 5 de octubre de 1997 por la UTB y la Junta Provincial del Artesano de Los Ríos. Sin embargo, no cuenta con el aval de la Junta Nacional del Artesano.
Los recibos por concepto de matriculación los firma Sergio Burgos, quien consta en la nómina de los inscritos para obtener la licenciatura en la modalidad de pintura y es presidente del organismo. 'Curiosamente' los recibos no tienen sellos que certifiquen que la Unidad Académica está adscrita al Vicerrectora Académico de la Universidad. Además, tampoco hay número de referencia. Los alumnos de la matriz en Babahoyo y Guayaquil bordearían los dos mil. Ellos cancelan matrícula, cursos, copias, entre otros conceptos.
"Esto debe ser objeto de los más prolijos exámenes por parte de los organismos de control. El rector debe responder y renunciar para evitar un desastre", afirma Bolívar Lupera Icaza, ex rector de la UTB. (CHM).

 

 
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