SÁBADO 16 DE JUNIO DE 2001 

CRONICA ROJA Salud pública en terapia intensiva El 70% con males respiratorios

• El delito busca los barrios
• Los segmentos más vulnerables a las enfermedades de la pobreza son los niños y las mujeres embarazadas. • Una ONG noruega realizó un censo, con el apoyo del INEC, en los barrios Trinitaria y
Paraíso de Flor.


Cediendo a los ruegos de la familia, Pedro decidió apiadarse de Carlos, un alcohólico conocido en su grupo de amigos, y llevarlo al Centro de Rehabilitación de Alcohólicos (CRA). Conocía el lugar, porque hace años había internado allí a un hermano y en otra ocasión a un compadre. Esas dos veces, le cobraron 50 000 y 100 000 sucres en el momento de la internación y luego la trabajadora social comprobó el estado de pobreza de la familia de los afectados y decidió que no pagarían mucho más por la estadía de un mes.
Con Carlos fue diferente. A la entrada le pidieron $224 y le pronosticaron que el tratamiento mensual, con medicinas y sueros, no costaría menos de $450. Ante la cara estupefacta de Pedro, el médico residente comprobó en las fichas que Carlos ya había estado allí en ocasiones anteriores y había sido sacado por su mujer a las pocas horas. Pedro desistió. "Así se acelera la destrucción de las personas, tienen que seguir botadas en la calle, ya no hay nada que hacer", comentó.
Mientras todavía se discute si el origen del alcoholismo está, entre otras causas, en la pobreza, no hay lugar a dudas de que el alcoholismo más bien produce pobreza. "Todo alcohólico, después de haber bebido, de haber dejado de trabajar, después de abandonar sus responsabilidades, entra en una fase de pobreza y su familia también", dice Saúl Pacurucu, director del CRA.

Alcoholismo, una enfermedad que produce pobreza y afecta a
20 000 cuencanos

Hace 10 años, las pérdidas por causa del alcohol ascendían al 7,3% del PIB. No existen cifras actualizadas.

 

No existen cifras nuevas, pero ya hace diez años se calculó que en el Ecuador, el 7,3% del Producto Interno Bruto se perdía a causa del alcoholismo.
Se estipula que un 8% de la población mayor de 15 años, es decir, alrededor de un 4% de la población total en este país es alcohólica. Esta cifra, determinada por una investigación nacional hace diez años, no ha variado en cuanto a la tasa general, según Pacurucu. Sin embargo, han aumentado notablemente los problemas relacionados con el incrementado consumo de alcohol, tales como accidentes, violencia, desempleo etc. "Mientras en los años setenta la gente empezaba a consumirlo a los 15 años, en el año 2000 lo hace cuando tiene once o doce años. Asimismo, en esa época las mujeres casi no consumían alcohol, hoy un 30% lo hace", dice el investigador cuencano, autor de numerosas monografías publicadas en el país y en el exterior sobre el tema.
En Cuenca, esta tasa es un poco más elevada. Se cree que de los aproximadamente 400 000 habitantes rurales y urbanos de la ciudad, casi 20 000 son alcohólicos. Sin embargo, en el CRA no se registran más de 2 000 ingresos al internado por año, de los cuales 900 lo hacen por primera vez y el resto son reingresos. Estas cifras corresponden a personas que vienen no solo del Azuay, sino también de Loja, El Oro, Zamora, Morona Santiago, Cañar y parte de Chimborazo. La organización de ayuda mutua Alcohólicos Anónimos, que no interna a los pacientes, tenía hace 20 años cuatro grupos en el Azuay, ahora tiene 40, pero a escala nacional solo cuenta, según Pacurucu, con 2 000 miembros activos. La pregunta que se plantea es ¿dónde están los demás?
El Ministerio de Salud, que en el Austro no dispone de ninguna instalación especializada en adicción y siquiatría, colaboró el año pasado con una asignación que no cubrió más del 1% del presupuesto anual del CRA, el Ministerio de Bienestar Social aumentó su aporte de $800 anuales a poco más de $1 000 este año, pero al mismo tiempo exigió el tratamiento gratuito de cuatro pacientes el año pasado y de seis este año. Cada paciente le cuesta al CRA un mínimo de $300 por mes.
De acuerdo con el director regional de Salud, Galo Ochoa, los pacientes alcohólicos y siquiátricos que ingresan al Hospital Regional deben ir a la sesión de medicina interna, debido a que no existe un área especializada. (SK)

Enfermo mental no es atendido

La reducción drástica de ingresos en los últimos años y la migración serían factores decisivos para que haya aumentado en los últimos años el nivel de ansiedad en la población ecuatoriana, según informaciones coincidentes de representantes del sector de la Salud. El director regional de Salud en Cuenca, Galo Ochoa, anunció que el ministerio está elaborando un programa especial de atención a afectados por problemas sicológicos, ya que han aumentado la depresión, la ansiedad, los intentos de suicidio, la violencia y las autoagresiones.
Marlene Farfán, directora de la Fundación Ayuda en Acción, mientras tanto, dijo que los enfermos siquiátricos incurables no tienen ningún lugar a donde ir en el Austro. La Fundación, una vez comprobado el diagnóstico, los envía al 'Corazón de Jesús' en Quito o al 'Lorenzo Ponce' en Guayaquil.
Según Ochoa, quien habló de "un cambio en el perfil epidemiológico" a causa de las enfermedades sicológicas, el Ministerio de Salud ha emprendido una campaña para incentivar a los estudiantes de medicina a que se especialicen en salud mental. Sin embargo, todavía no existen para ellos plazas de trabajo en el sector público, aunque está previsto crearlas. (SK)



ANALISIS
Los olvidados del Estado

Si alguna tarea resulta irrenunciable para un Estado es la atención de salud de su población; pero es en este rubro, justamente, en el que Ecuador aparece como moroso. Las cifras sobre la inversión en el área revelan que en los últimos 20 años, el presupuesto se ha reducido del 10% al 2,5%.
Pero si los números resultan inaceptables, la realidad evidenciada al recorrer las áreas marginales, sobre todo de la Costa, muestran el verdadero rostro del drama: la carencia de alimentos y nutrientes ha hecho de sus habitantes, y sobre todo de los niños, seres vulnerables a cualquier enfermedad, y cuyo riesgo de muerte es elevadísimo.
Enfermedades como el cólera, la leishmaniasis, el paludismo, etc. se han vuelto compañeros inseparables de los marginados del país, convirtiendo sus vidas en una suerte de círculo vicioso que va de la miseria a la enfermedad.
Un solo hecho nos revela el nivel de marginalidad e insalubridad de nuestra población: en la zona de la isla Trinitaria y el Paraíso de la Flor se ha detectado a unas 5 762 personas afectadas de dispacidades, y de esta cifra, el 1,8% que tiene problemas de lenguaje, podía haber sido curado si hubiese recibido atención temprana.
Todo este drama nos lleva a la conclusión de que el país, en materia de salud, carece de políticas de prevención.
Del lado de los habitantes, en cambio, da la impresión de que han perdido la capacidad de reacción. Envueltos en su propia problemática, desconociendo sus derechos, no atinan siquiera a reclamar atención de las autoridades. (TFF)




ENTREVISTA
'La enfermedad que más golpea es la tuberculosis'

El Gobierno destina el 40% del presupuesto a la defensa y el 45% a la deuda externa. El resto tiene que repartirse entre todos los ministerios. En ese contexto, el director general de Salud, Francisco Carrasco, sostiene que pelean sus recursos. "Si no tuviéramos una deuda como la que tenemos, Salud tendría un 18% del presupuesto", dice.

Existen políticas estatales de Salud de largo alcance. ¿Hay continuidad?
No, no creo que pueda ser mirado de esa manera. Las políticas de Salud están trazadas. Un nuevo ministro, que empieza a ver el panorama global de Salud en el país, no significa cambio en las políticas, sino un enrrumbarlas a la situación que esta viviendo el país. Para el ministro Jamriska los problemas vienen después y no antes, y tiene que acondicionar su políticas en el momento, pero con la proyección de lo que se debe hacer después.

¿Y los programas de largo alcance actuales?
Existen programas de largo alcance, políticas trazadas desde hace mucho tiempo, y el ministro da énfasis a lo que cree conveniente. Actualmente, estamos trabajando en medicamentos genéricos, nutrición, inmunizaciones y atención primaria de salud.
Pero se desarrollan enfermedades de la pobreza, como la tuberculosis...
Una enfermedad de las que más golpea a la gente pobre es la tuberculosis. El Ministerio de Salud tiene un programa muy específico para esto. En este momento existe la suficiente cantidad de medicamentos antituberculosos, y se ha localizado a los pacientes. Se está aplicando control, vigilancia y seguimiento. Los tratamientos de tuberculosis multirresistentes por ejemplo son muy caros, $3 000 por paciente, y el Ministerio de Salud está cubriendo gratuitamente eso.

¿No es responsabilidad del Estado acabar con las causas de la pobreza que permiten esas patologías?
El Ministerio de Salud tiene programas para el niño desde que nace hasta los 6 años. Igual para madres embarazadas o en edad de lactancia. Ahí estamos entregando todas las fuerzas y el capital. Estamos tratando de cuidar para que se desarrollen en las mejores condiciones.

Más allá del Ministerio de Salud, ¿hay una macropolítica que rompe el derecho a la salud?
Más allá de lo que el gobierno y Ministerio de Salud puedan hacer, hay pobreza, hay desnutrición, hay muertes, hay situaciones que se nos escapan de las manos.

¿Existe un espacio, dentro de la política estatal general, para la salud?
Si hablamos desde la situación económica, es cierto. No deberían discriminar salud y educación, que deberían ser los soportes básicos. En este año, el compromiso del gobierno es incrementar en cuatro o cinco puntos más el presupuesto de Salud. Entonces se podrá trabajar en mejores condiciones. (AAS)

¿Quién es?

Francisco Carrasco, gineco-obstetra de 49 años, ha ocupado cargos directivos en el Colegio Médico de Pichincha, la Federación Médica y la Sociedad Ecuatoriana de Anticoncepción. Actual secretario de la Sociedad de Mastología. Carrasco fue director nacional del servicio de salud del MSP.

Buzón

Buzón SUBIR