SÁBADO 13 DE ENERO DE 2001 

CRONICA ROJA Niños a cambio de 100 dólares Recién nacidos, robados
• Los pasos de un proceso desde que se comete el delito. • La población de la parroquia Santiago de Quito, cantón Colta, disminuye cada vez más. Fue en esta comunidad indígena, a 20 minutos de Riobamba, donde Antonio Chito comenzó supuestamente con el tráfico de menores, que aún continúa en Chimborazo. • En noviembre y diciembre de 2000 se registraron dos secuestros en la ciudad. La Dinapen descarta que opere una red de secuestradores, aunque los hechos muestren lo contrario.

En la bodega Nº 2 de la Corte Superior de Justicia de la ciudad de Riobamba permanecen atiborrados, entre la humedad y el polvo, decenas de procesos penales que datan de 1984.
Cinco cuerpos (folios) del juicio 50-97, archivados en el extremo derecho, hacen la historia de Antonio Chito Mocha, quien el 21 de febrero de 1997 fue apresado por la Policía en el Puente Internacional de Rumichaca cuando intentaba viajar con seis infantes hacia Caracas, Venezuela.
Fue el principal sindicado y permaneció siete meses en la cárcel de Riobamba, hasta que el titular del Juzgado Segundo de lo Penal de Chimborazo, Miguel Guambo Llerena, ordenó el sobreseimiento provisional y la excarcelación de él y de los otros cinco encausados: Rodolfo Chito Tene, María Dolores Balla Quinche, María Tene, David Lema y Yolanda Chito.
"Procesalmente no se ha probado de autos que se haya cometido delito de plagio, rapto o corrupción de menores. Nuestra legislación penal no contempla el caso de Tráfico de Menores.

Un 'negocio' de muchos

Antonio Chito trabaja en el comercio informal de Venezuela hace 22 años, hasta 1997 en ese país, se registraban 50 mil inmigrantes ilegales ecuatorianos. Cuando fue detenido, en la frontera norte, llevaba seis infantes.

 

Ante la cruda realidad procesal, es menester que las instancias encargadas velen para que la legislación responda a hechos contemporáneos". Un fragmento de la providencia de 12 páginas del juez, emitida el 22 de septiembre de 1997, simplifica la resolución, que fue ratificada por el Ministerio Fiscal y las dos Salas de la Corte Superior de Riobamba.
En la etapa sumarial (de investigaciones), dice Miguel Guambo, no se encontraron los elementos suficientes como para continuar con el proceso, que empezó en el Juzgado 12 de lo Penal de Pichincha, cuyo entonces encargado, Franklin Yánez, se inhibió de continuar con el trámite porque los hechos que se investigaban se habían cometido en Riobamba, Lixto y Tixán.
Antonio Chito, de 39 años de edad, estaba sindicado ya en otros Juzgados Penales de la provincia, como en el Quinto, que funciona en el cantón Colta. Allí está el caso 18-97, que revisó BLANCO y NEGRO, en el cual él encabeza una lista de 15 personas más dedicadas a la 'venta' y 'prestación' de menores. Pero también obtuvo sobreseimiento provisional, pues el delito no está tipificado en las leyes de Ecuador.
Chito trabaja en el comercio informal de Venezuela hace 22 años (tenía tres almacenes), país donde, hasta 1997, se registraban 50 mil inmigrantes ilegales ecuatorianos. "Un montón de gente se dedica a este negocio y nadie dice nada. El fue un chivo expiatorio", afirma Marco Piedra Orozco, quien era el abogado defensor de Antonio Chito.
Y en los procesos que permanecen archivados, hasta que se extingan o prescriban (de cinco a diez años), aún no se aclara, por ejemplo, el paradero de varios infantes que viajaron a Venezuela y nunca más regresaron. Chito insistió en que él solamente había llevado un total de 19. En 1997, además, Luis Terán Játiva, ex cónsul de Ecuador en Venezuela, entregó a las autoridades de la Policía Técnica Judicial varias denuncias de casos concretos de niños que permanecían en Caracas controlados por los supuestos traficantes. El seguimiento de estos, no obstante, es nulo, pese a que se incrementa el tráfico de menores en Ecuador, sobre todo en Chimborazo, en medio de la desesperación de los indígenas por emigrar. (APM)

La sede, semi abandonada

La casa de Antonio Chito Mocha (al fondo), en la parroquia Santiago de Quito, cantón Colta, casi siempre permanece deshabitada, luego de que él fue apresado en 1997 y posteriormente liberado por llevar ilegalmente menores de edad a Venezuela.
Moradores del sector, sin embargo, reiteran que el ex presunto traficante de niños llega en los días festivos a su antigua vivienda y aún acuden a él decenas de padres para 'ofrecerle' a sus hijos.
No hay mucha información sobre cuál es la actividad que realiza en Venezuela Antonio Chito Mocha. La mayoría de los habitantes de la parroquia prefieren no comentar al respecto, pues afirman que la última persona que habló fue apaleada. Actualmente, la Fundación Amauta prepara un material en quichua sobre los Derechos de los Niños y el Tráfico de Menores, para que las comunidades indígenas se informen del problema y, sobre todo, frenarlo de manera definitiva. (APM)

ENTREVISTA
'Yo mandé a dos de mis ocho hijos'


-Según lo testimonios, en la parroquia Santiago de Quito, continúan los casos de tráfico de menores.
-Todo achacan a la parroquia, porque en una ocasión hubo ese problema. Y no todo es verdad. Ahora se buscan muchachos de otras zonas del Chimborazo.

-Aquí ya no hay jóvenes...
-A los que se llevaron siguen trabajando. Muchos ya no son empleados, sino patrones. Ganan bien, y regresan a hacer sus tremendas casas en las ciudades.

-¿Aquí venden a los niños?
Desde que ocurrió lo del caso de Antonio Chito, ya no ha habido más problemas. Los patrones los atienden bien. Sí, aún se van, pero yo he frenado un poco eso.

-¿Y eso no es esclavitud?
-Creo que no... Allá, en Venezuela o en Colombia, eso sí, van a trabajar y no a estar sin hacer nada. Nosotros hemos pedido a los contratantes, que son de la zona, que atiendan bien, paguen bien y no maltraten a los empleados que se llevan.

-¿El señor Antonio Chito aún frecuenta Santiago de Quito?
-Sí, pero ya no pasa nada. El problema fue hace más de tres años. Él se corrigió y, si se lleva a alguien, es porque, seguramente, se lo piden los desesperados padres.

-¿Usted, en 1995, firmaba supuestas autorizaciones para que los menores viajaran al exterior a trabajar?
-(Silencio y frunce el ceño) Ya no lo hago. Aún vienen donde mí los padres... Ahora yo los mando al Tribunal de Menores para que arreglen el papeleo.

-¿Cuál es el precio de los niños para ustedes?
-13 millones de sucres hasta el año pasado.

-¿Se vende a las personas como objetos?
-Quienes regresan lo hacen con bastante plata. El año pasado retornó un muchacho de Caracas con un montón de ropa, además del dinero, y empezó su propio negocio por acá. Casi a todos les va bien. Me piden a mí que les haga un contrato o permiso... pero ya no....

-Eso equivale a tráfico de menores
-No sé. Lo que le digo fue lo que pasó... y aún pasa aquí...Yo, por ejemplo, mandé a dos de mis ocho hijos.

-¿Cuánto le dieron?

No sé...la plata fue para ellos. (APM).


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